A partir de la liberación para poder ver la película de Mariano Cohn y Gastón Duprat, Homo Argentum, la comparación con Relatos salvajes de Damián Szifron o Nueve reinas de Fabián Bielinsky se instala de manera inmediata. Realizaciones nacionales con algunas diferencias importantes desde los objetivos, presupuestos y el impacto en las críticas.
Intentaremos establecer algunas diferencias en estas realizaciones nacionales, pero haciendo pie fundamentalmente en la realización de Cohn y Duprat (El encargado), que tiene como protagonista a Guillermo Francella.
Sin dudas, existen películas que son populares y otras no; esto no tiene nada que ver con que un film no sea considerado como bueno; para ello existen variables para establecer cuándo una historia está bien contada. Aspirar a representar el gen argentino en 16 historias llamadas “viñetas” ha sido algo desafiante para los guionistas (Andrés Duprat, Gastón Duprat, Mariano Cohn y Horacio Convertini). El gen argentino es tan amplio como todo nuestro territorio; es por ello que, al ver Homo Argentum, muchos de los que han tenido la oportunidad de verla se hayan decepcionado. En cierta medida, quizás los habitantes de la ciudad de Buenos Aires se hayan descubierto en algunos momentos de la película en ciertas acciones.
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Considerarla como un film del género como comedia o comedia antológica también es todo un gran desafío, pues en general la sátira se manifiesta en casi todas las viñetas; para quienes tengan expectativas de ver situaciones graciosas o cómicas, quizás salgan decepcionados, pues hay pinceladas de humor y de humor negro.
La crítica en general la ha calificado como un “prototipo falto de gracia”, sobre todo en las historias más breves, que se parecen más a los viejos sketches a los que les falta un golpe de horno al guion (Diego Brodersen, pág. 12). “Quienes se acerquen esperando ver una comedia reidera con cataratas de gags sean advertidos de que no es la idea de la película” (Pablo O. Scholz, Clarín). “La película se queda a mitad de camino a la hora de exponer una suma de estereotipos” (Guillermo Courau, La Nación). “La mediocridad del guion y la perezosa puesta en escena revelan un compendio de gestos exangües y otros recursos repetidos que apenas se disimulan por un sinfín de caracterizaciones.” (Roger Koza, La Voz del Interior). “Cohn y Gastón Duprat, en esta irregular producción (…), exploran con un supuesto humor al que en ocasiones cuesta encontrarle la gracia. (Sergi Sánchez, Diario La Razón). “La película resulta a veces tan desagradable como algunos de los personajes que retrata y como el punto de vista de sus directores” (Begonia Piña, Cinemania España). “No es una gran película ni está cerca de serlo, pero ofrece un poco de todo y seguramente eso le alcanza para cumplir su cometido”. (Santiago García, Leer cine).
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Muy pero muy lejos de haber logrado representar al gen argentino, este film de producción nacional es una visión con claros sesgos porteñocéntricos. Quizás refleje a la llamada viveza criolla, al porteño chanta, arrogante, engreído, ventajero y cuya soberbia no pasa desapercibida. No se puede negar el éxito de taquilla que ha tenido esta película y uno siempre se alegra cuando el trabajo audiovisual argentino es elegido por todos aquellos que pueden pagar una entrada a un cine.
Esta no será una película de culto seguramente, así como no lo son Rambito y Rambón de Enrique Carreras, Mingo y Aníbal Dos pelotazos en contra de Enrique Cahen Salaberry. Donde había tramas sencillas, predecibles, situaciones burdas, chistes fáciles y personajes estereotipados Si al ver Homo Argentum descubrís algo parecido, es pura coincidencia, pero creo que no llega al nivel de las clase B realizadas en la década de los ochenta.
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Podemos coincidir o no sobre si nos gusta o no, pero que han existido películas malas con éxito de taquilla, no hay dudas en eso. Así como también existen películas buenas con éxito de taquilla o no. La gran pregunta a saldar es: ¿Cuándo una película es buena o es mala? ¿Si tiene éxito de taquilla es buena y cuando no, es mala? ¿Qué diferencias hay entre una buena película y una mala? Si solo consideramos los números de público, podríamos afirmar que Homo Argentum es una muy buena película, considerando que se estrenó solo en cines, hecho no menor. Aquí hay un atenuante, pues en general las películas de estreno al mes ya están en casi todas las plataformas y debe ser buena para lograr eso. Básicamente, la restricción para poder ver a Homo Argentum radicaba en el hecho de que, si querías verla, tenías que ir al cine sí o sí, lo que implicaba inmediatamente poder amortizar la inversión inicial, que fue de 5,5 millones de dólares aportados por inversión privada y por el INCA. Se estima que ya lleva recaudado 7,1 millones de dólares, con lo cual largamente se ha amortizado, generando más de 2 millones de dólares en ganancias.
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¿Cuándo algo da ganancias, importan los mensajes, importan las visiones, importan los sesgos estigmatizantes o no? En una sociedad de consumo, muchas veces no importa si el producto es bueno o es malo; lo verdaderamente importante es que sea vendible y Homo Argentum o Homo Porteñum lo es.
FM Chalet

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