Newell’s en la noche de ayer sábado goleó 4 a 0  a un Colón sin respuestas, con goles de Maxi Rodríguez, Pablo Pérez, Luis Leal y Cristian Lema. 

Por Roque Caballero/ FM Chalet

La noche de ayer sábado traía muchas expectativas para el elenco rojinegro, pues había demostrado una mejoría frente a Defensa y Justicia con un equipo ordenado en la defensa pero careciendo aún de volumen de juego. Esa leve mejoría se plasmó frente a un entonado Racing, sacó la garra necesaria para empatar un partido que parecía perdido, es por ello que con este proceso de recuperación quedaría reafirmado frente al elenco leproso que también pelea por los puntos necesarios para escapar de la zona roja.

Lo de ayer por la noche en el Marcelo Bielsa fue quizás un paso en falso, un retroceso que bien había encaminado su técnico Osella, otra vez la apatía se instaló en la escuadra sangre y luto (de la capital santafesina) , jugadores con muy bajos rendimientos y poco fútbol. Los primeros 12 minutos de juego el equipo se paró bien, unos metros más adelante que anteriores encuentros, tratando de sorprender al elenco rosarino, pero sin la intensidad y sorpresa necesaria para llevar peligro a la valla de Alan Aguerre que fue un espectador de lujo.

Es así que a los 12 minutos una buena acción entre Palacios y Nadalin, este último ganó el fondo mandó un centro atrás  y el eterno Maxi Rodríguez ingresando por el centro remató de manera imperfecta , la pelota describió un extraña parabola y venció a Burián y establecer el 1-0.

A partir del gol de Rodriguez , Colón se desordenó no supo o no pudo sacar la garra necesaria para levantar futbolistícamente y animícamente la contingencia de sentirse superado en todas las lineas. Lo cierto es que Colón perdía en todos los sectores del terreno de juego, la presencia de Gastón Díaz no trajo lo esperado y con un bajo rendimiento de Gabriel Garcia (no fue su noche) el equipo rosarino encontró un agujero por donde perforar la linea de cuatro sabalera.

Y como reza el antiguo dicho: “al que anda en la mala, pisa m…. y se resbala” a los 35 minutos en una jugada algo confusa pues Pablo Perez y Rodrigo Aliendro van a disputar una pelota con los tapones de puntas, el arbitro en primera instancia cobra infracción a favor de Colón pues Perez impacta primero en los tobillos del jugador de Colón, luego cambia de parecer y cobra la infracción a favor de Newell’s y expulsa a Rodrigo Aliendro quien hasta ese momento era el que generaba algo de fútbol y dinámica en Colón.

A los 42′ Newell’s generó una brillante maniobra colectiva que finalizó con un centro de Nadalín, el cabezazo de Maxi Rodríguez y la gran reacción de Burián quien llegó a manotear el balón que se terminó estrellando en el travesaño y mandó la pelota al corner.

Dos minutos despues  44′ Palacios ingresó al área, nuevamente Burián le ganó el duelo despejando el remate, pero luego de un fallido despeje de Rafael Delgado la pelota fue a parar a Pablo Pérez quien con un disparo cruzado y esquinado decretó el  2-0.

En síntesis en los primeros 45 minutos del primer tiempo Colón no generó ninguna opción clara de gol, fue un equipo con limitaciones y ampliamente superado por otro equipo que fue más practico y con sorpresa en el ataque.

El DT sabalero hizo una correcta lectura de lo que ocurría en el campo de juego y sacó a José Luís Rodriguez  (de muy bajo rendimiento) e ingresó  Mauro Da Luz.

Nada cambió  en el inicio de la etapa complementaria , Newell’s siguó jugando muy cómodo, sin oposición y por eso no fue extraño que llegara el tercer gol de Newell’s. Un centro desde la izquierda por parte de Bíttolo ante una defensa totalmente desarticulada y el cabezazo en soledad de Luis Leal para establecer el 3-0 cuando se jugaban 10′.

Demasiado todo cuesta arriba para el sabalero, que si sentía abatido con el 0 – 1 y con 11 jugadores, ahora estaba 0- 3 abajo y con 10 jugadores que hacían lo que podían frente a la supremacía del rival.

La Lepra se floreaba ante su gente y por momentos levantaba el pie del acelerador. Pudo anotar el cuarto pero el centro de Palacios lo despejó García.

Insólitamente, Osella perdiendo el partido dejó en el banco al goleador de Colón Wilson Morelo, quien venía de apagar el incendio ante Racing. Además de ser superado tácticamente de principio a fin, el DT sabalero se equivocó y feo con las variantes, haciendo ingresar a Zuqui y Estigarribia cuando era goleado.

Y si a Newell’s  le faltaba algo por hacer, pues hacía  10 años no marcaba un gol de tiro libre en  torneos locales, pudo marcar por esa vía con la ejecución de Cristian Lema a los 35′ con un derechazo esquinado que se clavó al lado del palo izquierdo de Burián que se estiró pero no llegó a tocar el balón.

Sobran las palabras, pues de aquí en más solo se esperaba el silbato del arbitro para cerrar la historia de este partido para el olvido.

Ya está claro que el problema no eran los técnicos en Colón o sus decisiones, el problema es más grande y si no hay un replanteo serio por parte de todos los responsables, será muy difícil torcer el rumbo inexorable que hoy por hoy tiene este equipo.

Los tiempos se acortan y lo verdaderamente preocupante es la convicción que poseen los demás equipos que se disputan salir de la zona del descenso, que contrasta con la sensación de derrota que transmite el equipo que  pareciera no haber cerrado definitivamente la puerta de la histórica final de la Sudamericana, el duelo no puede extenderse por mucho tiempo más, ni sus jugadores, ni sus socios , ni sus simpatizantes, ni su dirigencia, se merecen pasar estos momentos tan tristes.

 

 

 

 

 

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