El hombre de 31 años es sindicado como el presunto autor del violento asalto en el que maniató a un joven de 21 años.
Por Juan Trento / UNO Santa Fe
No fue una comedia de enredos, aunque lo pareció. Los investigadores de la PDI Región I que buscaban al autor de un robo con violencia cometido el 7 de mayo en una vivienda de calle Jujuy al 3000, en el barrio Sur de Santa Fe, terminaron dando con él sin necesidad de grandes operativos: el sospechoso ya estaba preso en el penal de la Subcomisaría 2° del barrio Santa Rosa de Lima, desde el 18 de mayo, por un hurto completamente distinto.
El hombre, identificado como J. E. P., de 31 años, conocido en el barrio por el apodo de “Quiko”, es sindicado como el presunto autor del violento asalto en el que maniató a un joven de 21 años en la madrugada de ese 7 de mayo. Lo que no calculó fue que la vivienda contaba con cámaras de videovigilancia que lo registraron durante el hecho, y que otras cámaras del mismo barrio también lo captaron en su trayecto.
Las imágenes lo delataron
El trabajo de Inteligencia Táctica de la PDI fue determinante. A partir de las filmaciones, los pesquisas lograron establecer su complexión física, vestimenta y rasgos faciales, lo que permitió avanzar en su identificación. Con la identidad del sospechoso definida, comenzaron a buscarlo.
La sorpresa llegó casi de inmediato: “Quiko” ya no estaba en la calle. Desde el 18 de mayo se encontraba privado de su libertad en el penal de la Subcomisaría 2° del barrio Santa Rosa de Lima, aprehendido como presunto autor de un hurto cometido días después del robo violento.
Causa doble
Confirmada la situación procesal del buscado, la Jefatura de la PDI Región I comunicó el hallazgo al fiscal del Ministerio Público de la Acusación, quien no tardó en resolver: ordenó que J. E. P. permanezca privado de su libertad y que se le instruya causa por separado por cada uno de los hechos.
Así, “Quiko” enfrentará proceso por el robo seguido de privación ilegítima de la libertad de la víctima, ocurrido el 7 de mayo en calle Jujuy al 3000, y también por el hurto que motivó su detención inicial el 18 de mayo. Dos causas, un mismo imputado que la Justicia ya tenía —sin saberlo— bajo llave.

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