En los allanamientos de las últimas horas secuestraron celulares y en uno estarían las imágenes del crimen. Los aparatos están en manos de los fiscales.
Como resultado de una investigación policial y judicial en torno al brutal asesinato de Jeremías Monzón, de 15 años, ocurrido entre la noche del jueves 18 y la madrugada del viernes 19 de diciembre, en una fábrica abandonada ubicada sobre J. J. Paso al 3700, en barrio Chalet, en el extremo suroeste de la ciudad de Santa Fe, se concretaron una serie de procedimientos clave para el avance de la causa.
En ese contexto, y como consecuencia directa de las tareas investigativas, detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) llevaron adelante entre la noche del viernes y la madrugada del sábado cuatro allanamientos simultáneos: dos en la ciudad de Santo Tomé y dos en Santa Fe capital. Como saldo, fueron aprehendidos tres adolescentes, entre ellos una joven de 16 años, quien mantenía un vínculo íntimo con la víctima y quedó seriamente comprometida en la investigación.
Los celulares y las imágenes
Los procedimientos dieron lugar a la requisa de los inmuebles allanados, donde se secuestraron numerosos teléfonos celulares, que pasaron a ser analizados por las fiscalías intervinientes: Homicidios, a cargo de Gonzalo Iglesias, y Menores, encabezada por Francisco Cechini.
De acuerdo con fuentes del caso, existe la posibilidad concreta de que en alguno de esos dispositivos se encuentren imágenes del momento en que Jeremías Monzón fue emboscado y asesinado a puñaladas. De confirmarse este extremo, se vería reforzada la hipótesis central de la investigación: que la adolescente de 16 años habría convocado al joven a la ciudad de Santa Fe durante la tarde del jueves 18 de septiembre para entregarlo a sus asesinos.
Esta línea explicaría por qué la joven fue citada este sábado a sede judicial, donde se le informó formalmente su detención, y también permitiría inferir que los autores del crimen planificaron no solo el homicidio, sino también su registro audiovisual, asignando previamente a una persona para filmar la brutal ejecución.
En este contexto, los investigadores consideran que el asesinato de Jeremías Monzón presenta elementos tales como: una venganza premeditada, una entrega planificada, la participación decisiva de una joven cercana a la víctima y la posible filmación del crimen como parte del acto de extrema violencia.
La detención de la adolescente este sábado por la mañana, dispuesta por la Justicia, cobra especial relevancia ante la versión de que el homicidio podría haber quedado registrado en alguno de los celulares secuestrados durante los allanamientos realizados en Santo Tomé y Santa Fe.
Fuente: UNO Santa Fe


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