La Justicia rechazó el pedido de prisión domiciliaria para la agente investigada por haber alertado sobre allanamientos vinculados al narcomenudeo. La Fiscalía sostiene que junto a otro policía frustró procedimientos y buscó ocultar pruebas.

La Justicia provincial resolvió mantener en prisión preventiva a una suboficial de la Policía de Investigaciones (PDI), identificada por sus iniciales EEO, quien es investigada por presuntamente filtrar información reservada en una causa por microtráfico que se desarrolla en la ciudad de Avellaneda, en el departamento General Obligado.

La decisión fue adoptada por el juez Mauricio Martelossi durante una audiencia de revisión de medidas cautelares, luego de que la defensa solicitara reemplazar el alojamiento en una unidad penitenciaria por prisión domiciliaria. El pedido fue rechazado tras la oposición del fiscal Sebastián Galleano, integrante de la Unidad Fiscal Especializada de Microtráfico de la Fiscalía General.

Según explicó el representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA), la defensa propuso que la mujer cumpliera la cautelar en una vivienda de Avellaneda bajo el cuidado de una hermana.

Sin embargo, desde la Fiscalía argumentaron que no existieron modificaciones en las condiciones del caso que justificaran alterar la medida dispuesta originalmente durante la audiencia realizada el pasado 5 de junio.

Uno de los argumentos centrales del planteo defensivo fue que la imputada tiene un hijo menor de edad. No obstante, el juez coincidió con la postura del MPA y resolvió sostener la prisión preventiva bajo las mismas condiciones ya establecidas.

 

Acusan a dos agentes de frustrar allanamientos

De acuerdo con la investigación, la suboficial y otro efectivo de la PDI —que también permanece detenido preventivamente— habrían utilizado información confidencial obtenida por su condición de funcionarios públicos para beneficiar a personas investigadas por venta de drogas.

La Fiscalía sostiene que ambos colaboraron para entorpecer el accionar judicial y policial y evitar el éxito de una serie de allanamientos realizados el viernes 29 de mayo en Avellaneda.

Según la hipótesis del fiscal Galleano, mientras la suboficial se encontraba de licencia, el otro policía imputado le habría comunicado con anticipación la fecha exacta de los procedimientos.

Posteriormente, la mujer habría advertido mediante mensajes de WhatsApp a uno de los residentes de los domicilios investigados para que él y otras personas vinculadas pudieran eludir la acción judicial.

 

Eliminación de mensajes y maniobras para desviar la investigación

La causa también incorpora elementos que apuntan a presuntas maniobras posteriores destinadas a encubrir el hecho.

De acuerdo con el fiscal, cuando se detectó la filtración de información, los dos policías comenzaron a comunicarse entre sí para abordar el contenido de los mensajes que los comprometían.

La investigación detectó además la eliminación de conversaciones y el descarte de dispositivos móviles.

Como parte de esas maniobras, la Fiscalía indicó que los imputados intentaron instalar la versión de que la filtración había surgido desde otros sectores de la fuerza.

Incluso, siempre según la acusación, elaboraron o hicieron confeccionar imágenes digitales que simulaban capturas de conversaciones de WhatsApp entre superiores policiales y personas vinculadas con los domicilios allanados.

Los delitos atribuidos

A ambos agentes se les atribuyó la coautoría de los delitos de encubrimiento agravado por tratarse de funcionarios públicos e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Mientras avanza la investigación, la suboficial continuará detenida y alojada bajo custodia del Servicio Penitenciario.

Fuente: UNO Santa Fe

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