Comenzaron las pruebas en humanos, pero los especialistas resaltaron que “falta mucho para que esté disponible”.
La vacuna contra el coronavirus que comenzó a probarse en humanos en Estado Unidos utiliza una molécula con información genética del virus que provocaría la respuesta del sistema inmune, a diferencia de las tradicionales que usan virus atenuados o inactivados, explicaron especialistas, que alertaron que “falta mucho para que esté disponible”.
“Se inició un ensayo clínico de fase 1 que evalúa una vacuna en investigación diseñada para proteger contra la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19) en el Kaiser Permanente Washington Health Research Institute (KPWHRI) en Seattle”, comunicó ayer Institutos Nacionales de Salud (NIH en sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Y continuó “son distintas a las vacunas que se utilizan hasta el momento que son con virus atenuados (incapaces de generar enfermedad pero están vivos), o virus inactivados (que están destruidos)”.
El especialista alertó que “más allá del resultado, igualmente faltará mucho para covidue una vacuna contra el coronavirus esté disponible para la población”.
Esta vacuna, que por primera vez fue aplicada sobre una paciente voluntaria, se llama ARNm-1273 y fue desarrollada por científicos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) – miembro del NIH- y sus colaboradores en la empresa de biotecnología Moderna.
Según informó el NIH, “los científicos del Centro de Investigación de Vacunas (VRC) y Moderna del NIAID pudieron desarrollar rápidamente la ARNm-1273 debido a que venían realizando estudios previos de los coronavirus que causan el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS)”.
“Una vez que la información genética del SARS-CoV-2 (nombre del coronavirus reciente que causa el Covid-19) estuvo disponible, los científicos seleccionaron rápidamente una secuencia para expresar la proteína () del virus en la plataforma de ARNm existente”, describió el documento.
El ensayo abierto inscribirá a 45 voluntarios adultos sanos de entre 18 y 55 años durante aproximadamente seis semanas, quienes recibirán dos dosis mediante inyección intramuscular en la parte superior del brazo, con 28 días de diferencia.
Finalmente, el NIH informó que “si la vacuna en investigación se muestra prometedora, el próximo paso consistirá en estudios más grandes que inscriban a cientos de miles de personas para mejorar la seguridad y evaluar la eficacia”.
“Es importante tener en cuenta que una vacuna Covid-19 no estará ampliamente disponible al público durante al menos un año y probablemente por más tiempo. Las pruebas clínicas para establecer la seguridad y eficacia de una vacuna llevan tiempo”, agregó.

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