Una denuncia periodística reveló que el exvocero cobró por una charla en la Trump Tower de Punta del Este. Su hermano menor, cada vez más complicado.
El expediente por enriquecimiento ilícito que pesa sobre el jefe de gabinete Manuel Adorni sigue acumulando fojas. Bajo la lupa de la justicia apareció un nuevo indicio: que el exvocero cobrara por dar conferencias o encabezar reuniones de lobby con empresarios, algo que tiene prohibido penalmente. Hay indicios de que algo de eso sucedió de manera clandestina durante su viaje a Punta del Este durante el carnaval de este año, en lo que parece no fue únicamente una escapada vacacional. En esa playa de Uruguay, Adorni estuvo en la Trump Tower de Punta del Este hablando para un grupo de CEOS. De confirmarse, añadiría un nuevo elemento a la proabable imputación, que el fiscal Gerardo Pollicita construye con paciencia. A su vez, la Justicia federal rastrea la evolución de los bienes de Francisco, su hermano, que tras la asunción de Milei obtuvo una rápida sucesión de altos cargos antes de asumir en 2025 como diputado por LLA.
Charla tarifada
Una investigación del periodista Sebastián Lacunza sobre el actual Jefe de Gabinete reveló que durante el viaje a Punta del Este en febrero de este año, que dio pie al caso judicial sobre su patrimonio, Adorni encabezó una charla tarifada para una docena de empresarios argentinos y uruguayos. Se realizó en la Trump Tower, edificio de lujo nombrado por el ultraderechista norteamericano. El costo del cubierto para participar en dicha reunión fue de mil dólares. Allí, el ex vocero presidencial discutió, entre otros temas, sobre la “ley de inocencia fiscal”, y se llevó en el bolsillo 12 mil dólares.
En diálogo con Radio 750, Lacunza determinó que esto pone en evidencia un doble motivo del viaje en cuestión: “cinco días de vacaciones más esta charla muy lucrativa”. “Tengo derecho a irme de vacaciones con mis hijos”, había dicho el ex vocero presidencial apenas iniciado el escándalo, para justificar su vuelo en avión privado que tuvo un costo de ocho mil dólares, además de argumentar que se trató de un viaje “estrictamente familiar”.
El evento empresarial fue organizado por el amigo de Adorni, periodista y beneficiario de contratos con la TV Pública durante la gestión actual, Marcelo Grandío, junto con el empresario uruguayo Rolando Rozenblum. Este último, referente de la colectividad israelita local y ex candidato a alcalde, afirmó que la reunión se hizo en su casa en la Trump Tower, pero negó haberles cobrado a los asistentes. Sostuvo que Adorni expuso durante 40 minutos, y después se abrió un espacio para preguntas. El hecho también fue denunciado hace dos semanas por el diputado de UxP Rodolfo Tailhade, quien además aseguró que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, costeó un viaje a Madrid para ella y cinco amigas suyas.
Francisco, estás nominado
Su hermano, actual diputado provincial por LLA, no quiso quedarse atrás. Franciso Adorni enfrenta su propia investigación por presunto enriquecimiento ilícito, tras denuncias de la diputada oficialista Marcela Pagano, distanciada de su partido. El fiscal Guillermo Marijuán solicitó información detallada a la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), a la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) y a Migraciones para analizar sus bienes.
Por orden de Marijuán y el juez Sebastián Casanello, la Justicia Federal allanó el Ministerio de Defensa para reconstruir la acelerada carrera de Francisco Adorni en la administración pública. Poco después del triunfo de Milei en diciembre de 2023, asumió como titular de la Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Defensa, luego en junio de 2025 lo designaron presidente del Instituto de Ayuda Financiera para Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF), y actualmente ocupa una banca en la Cámara de Diputados.
Y faltaba más: salió a la luz que una parte fundamental de las justificaciones dadas por los Adorni de su incremento patrimonial es falsa. El argumento principal de Manuel Adorni para explicar un crecimiento abrupto era la venta de un departamento en La Plata, heredado de su padre. La propiedad tenía una antigua deuda de 22.500 dólares que, en noviembre de 2023, los hermanos Adorni intentaron declarar prescripta. Presentaron un pedido a la Justicia para descartarla por el paso del tiempo y por el supuesto “desinterés de los acreedores”.
Además, según trámites judiciales de febrero de 2025, en ese momento el inmueble seguía a nombre de Adorni, por lo que la propiedad no se vendió. Esto tira por la borda las tentativas del Jefe de Gabinete, que ya en 2018 desde un posteo en Twitter alardeaba haber arreglado el asunto de dicha hipoteca “con mucho esfuerzo”. Además, añadió que “con la herencia recibida pasa lo mismo, o hacemos algo o en algún momento, nos quedaremos sin absolutamente nada: sin riqueza, sin país y sin futuro”.
El artículo 265 del Código penal sostiene que “será reprimido con reclusión o prisión de uno (1) a seis (6) años e inhabilitación especial perpetua, el funcionario público que, directamente, por persona interpuesta o por acto simulado, se interesare en miras de un beneficio propio o de un tercero, en cualquier contrato u operación en que intervenga en razón de su cargo”.
Entre reuniones tarifadas sin declarar, cargos estatales entre familia, mentiras sobre deudas millonarias y causas paralelas por enriquecimiento ilícito, los hermanos Adorni representan una administración que llegó al poder bajo la bandera de la pureza moral. Mientras tanto, en un intento fatalmente fallido de separarse de “la casta política”, el Presidente de la Nación se aferra a su Jefe de Gabinete y hace unos días sostuvo que “ni en pedo se va”.
Informe: Camila Pace / Página 12

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