Faltaba poco para que venciera del plazo establecido por el presidente de EEUU, cuando ambas partes anunciaron que aceptaban una propuesta para detener momentáneamente las hostilidades.

Por: Alberto López Girondo /Tiempo Argentino

Donald Trump anunció en la cuenta de su Red Truth Social que acepta un alto el fuego por dos semanas mediado por las autoridades pakistaníes, y una hora después también la dirigencia persa se mostró dispuesta sentarse a discutir condiciones para un acuerdo duradero. En principio, ambas partes reconocieron los pedidos del oponente: Trump de los 10 puntos del pliego de condiciones persa -dato no menor- y Teherán de los 15 estadounidenses.

Los pakistaníes, la otra gran potencia nuclear de la región asiática, y la única musulmana, había estado intentando un acercamiento entre las partes luego de haber organizado una cumbre con representantes de los gobiernos de Turquía, Arabia Saudita y Egipto en Islamabad, que se realizó en los últimos días de marzo.

«Los esfuerzos diplomáticos para la solución pacífica de la guerra en curso en Oriente Medio avanzan de manera constante, firme y decidida, con el potencial de lograr resultados sustanciales en un futuro próximo. Para que la diplomacia siga su curso, solicito encarecidamente al presidente Trump que prorrogue el plazo dos semanas», había posteado temprano el primer ministro pakistaní Muhammad Shehbaz Sharif.

«Pakistán, con toda sinceridad, solicita a sus hermanos iraníes que abran el estrecho de Ormuz durante un período equivalente de dos semanas como gesto de buena voluntad. Asimismo, instamos a todas las partes en conflicto a que observen un alto el fuego en todas partes durante dos semanas para permitir que la diplomacia logre la terminación definitiva de la guerra, en aras de la paz y la estabilidad a largo plazo en la región”,

No fueron los únicos que intentaron durante todo el fin de se semana y este frenético martes detener la locura que amenazaba desatar Trump. Desde mandatarios de todo occidente hasta la ONU, el Papa León XIV y los cardenales estadounidenses. Quizás una de las razones para esta bajada de cambio de la Casa Blanc, sin embargo, haya sido el ataque de Israel a las vías férreas y sobre todo al puente de Kashan, que forma parte de una conexión clave para la Ruta de la Seda con la ciudad china de Xinjiang, inaugurada a fines de 2025.

Las Fuerzas de Defensa Israelí estuvieron advirtiendo durante todo el día a la población de que no se acercaran a vías y a los puentes ferroviarios porque eran objetivos a bombardear, cosa que luego hicieron y anunciaron en sus redes como un logro. Pero eso representa un golpe directo contra China (¿una línea roja tal vez?) que se supone que Trump no debería dejar pasar. Es que el debate de fondo en esta aventura que comenzó el 28 de febrero es hasta dónde está dispuesto a acompañar a Benjamin Netanyahu y sus continuas provocaciones al margen -y en contra- de los intereses estadounidenses.

Como sea, y a pesar de información veraz de que aviones B-52 ya habían partido desde a base aérea RAF Fairford, del Reino Unido para iniciar algún tipo de operativo de alta letalidad, y cuando faltaba poco para el plazo que había impuesto antes de “destruir una civilización”, el presidente de EEUU decidió aceptar el convite pakistaní. Una salida que se le ofrece para un berenjenal en el que se metió solito y ya le esta costando múltiples rechazos externos y también internos.

“Tras conversaciones con el Primer Ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de Campo Asim Munir de Pakistán, quienes me pidieron que detuviera el ataque esta noche contra Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. ¡Será un alto el fuego bilateral! El motivo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la consecución de un acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán y la PAZ en Oriente Medio”, escribió.

“Recibimos una propuesta de 10 puntos de Irán y creemos que constituye una base viable para la negociación. Estados Unidos e Irán han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores, pero dos semanas permitirán finalizar y concretar el Acuerdo. En nombre de los Estados Unidos de América, como Presidente, y también en representación de los países de Oriente Medio, es un honor que este problema de larga data esté cerca de resolverse”, concluyó.

Minutos más tarde, el canciller iraní, Abbas Araghchi, anunció que Teherán también aceptaba los términos del acuerdo que presentó Pakistán, con la condición de que cesen los ataques -se entiende que tanto de EEUU como de Israel- y se compromete a liberar el paso por el Estrecho de Ormuz “en coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán”.

Como suele decirse, esto no es un caso cerrado ni mucho menos, sino una “noticia en desarrollo”. Porque las condiciones que pretendía EEUU eran prácticamente una rendicion incondicional y un desarme total. Las condiciones iraníes, que Washington acepta discutir, incluyen:

1—Compromiso con la no agresión.
2—Continuación del control de Irán sobre el estrecho de Ormuz.
3—Aceptación del enriquecimiento de uranio.
4—Levantamiento de todas las sanciones primarias.
5—Levantamiento de todas las sanciones secundarias.
6—Terminación de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
7—Revocación de todas las resoluciones de la Junta de Gobernadores.
8—Pago de indemnización a Irán.
9—Retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región.
10—Cesación de la guerra en todos los frentes, incluyendo la lucha contra Hezbolá en el Líbano.

Habrá que ver en qué quedan, finalmente. En todo caso, Irán queda mejor parado.

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