El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria, presentó una denuncia “incumplimiento de los deberes de funcionario público y dádivas”.

El Gobierno Nacional denunció a los jueces federales, al CEO del Grupo Clarín y a otros participantes del viaje a Lago Escondido realizado a principios de octubre pasado el presunto delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público y dádivas”, según se informó oficialmente.

“Por instrucción del Presidente de la Nación Argentina Alberto Fernández, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria, presentó una denuncia penal en la Fiscalía Federal de Bariloche para que se investigue los hechos vinculados al vuelo 26917 de la empresa Flyzar y particularmente lo relacionado a su financiamiento”, se indicó en un comunicado oficial.

Los implicados son los jueces Julián Ercolini, Pablo Yadarola, Pablo Cayssials y Carlos Mahiques; el ministro de Seguridad y Justicia de la ciudad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro; el procurador porteño, Juan Batista Mahiques; el director de Asuntos Legales e Institucionales del Grupo Clarín, Pablo Casey, y el CEO del multimedios, Jorge Rendo.

El viaje de los jueces se habría concretado el jueves 13 de octubre en un charter de la empresa Flyzar que partió desde el aeropuerto de San Fernando, vuelo que fue revelado por Página 12 el 17 de octubre, el mismo día en que los protagonistas crearon un grupo de Telegram para acordar una estrategia de respuesta.

La periodista del diario La Nación Paz Rodríguez Niell reveló que el juez Ercolini quiso “convencerla” para que sea “vocera involuntaria de la versión de ellos”, algo que “por suerte” no ocurrió.

“Deciden que Ercolini hablara conmigo. Habla conmigo y después cuenta la conversación. Lo que buscaba Ercolini era convencerme a mí de toda su versión para que yo fuera -dice uno de ellos- vocera involuntaria de la versión de ellos”, indicó Rodríguez Niell en Radio Con Vos.

Para el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Alejandro Slokar, de “verificarse la veracidad” del intercambio de chats y audios “hay una exigencia de explicaciones y de rendición de cuentas porque no se pueden naturalizar estos comportamientos”.

Fuente: LT9