Más de mil palos verdes

Mediante una investigación realizada por el periodista Ernesto Rodriguez sobre los Juegos Olímpicos de la Juventud, Buenos Aires 2018 y tras casi dos años de investigación afirma que la cuenta de gastos es, por lejos, superior a lo prometido por la organización. Para los Juegos se gastaron U$D 1.090.958.779,08, es decir, el equivalente a $ 47.347.611.012.

En dicha investigación sobre los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018. Han hecho un repaso acerca de las empresas amigas del poder que facturaron millonadas gracias a sus vínculos con el poder político, los devenires en la construcción y venta del complejo habitacional que fue la Villa Olímpica, los estadios levantados en Villa Soldati que han quedado en estado de abandono mientras se proponen como un nuevo centro de alto rendimiento deportivo, el olvido a los deportistas que ha llevado a campeones a pensar en el retiro a los 18 años, las irregularidades en la compra y reparto de los insumos deportivos, los personajes del movimiento olímpico internacional que fueron partícipes necesarios, las redes de influencia tendidas a partir de la generación de empleos temporarios y hasta el negocio detrás de las manifestaciones artísticas que rodearon a Buenos Aires 2018.

 Pero en definitiva la pregunta que resuena es ¿Cuánto le costó al erario público de la Ciudad de Buenos Aires albergar los Juegos Olímpicos de la Juventud?

La pregunta, que flota en el viento, es la misma que muchos intentaron y no supieron responder o dieron cifras que no se acomodan a la realidad. “100 millones (de dólares) más la Villa Olímpica”, respondió Leandro Larrosa –por entonces la mano derecha de Gerardo Werthein y, finalmente, el máximo responsable del Comité Organizador (BAYOGOC)–, cuando en 2012, en tiempos en los que la candidatura aún era un sueño, fue consultado desde la administración nacional. “Los Juegos Olímpicos de la Juventud costarán U$D 104,69 millones. Y los gastos de infraestructura relacionados, otros U$D 126,4 millones, con un dólar futuro de $ 4,50”, falsamente prometía el documento oficial de candidatura que presentaron ante el Comité Olímpico Internacional (COI) Mauricio Macri –en aquel tiempo, jefe de Gobierno porteño– y Werthein –presidente del Comité Olímpico Argentino (COA)–. “Depende del área”, fue la imprecisa respuesta que Horacio Rodríguez Larreta dio en diálogo exclusivo el 3 de octubre, 72 horas antes de que se abrieran los Juegos. “Los Juegos costaron el 40% menos de lo previsto”, aseguró tres días más tarde Thomas Bach, sin poder establecer cuál era el monto del 100%, aunque por lo bajo su aliado en Lausana Gerardo Werthein reconocía, en la misma mesa, que los gastos ya habían escalado a U$D 650 millones. “Unos $ 8.000 millones”, consiguió determinar Blanca Pallaro, integrante del equipo de investigación de La Nación, algunos días más tarde, cuando los Juegos llegaban a su fin.

“El presupuesto asignado fue de U$D 200 millones en cinco años, en lo específico de los Juegos”, afirmó hace unos días Juan Manuel Areco –máximo responsable de la Unidad de Proyectos Especiales Juegos Olímpicos de la Juventud (Upejol)–. Areco, quien depende directamente de Diego Santilli –el vicejefe de Gobierno–, espera poder darle un cierre formal a su oficina, que se generó gracias al Decreto 66/14 del 14 de febrero de 2014 “en una semana o dos”, para evitar extenderse en el tiempo como sucedió con el EAM 78, cuya persistencia en el tiempo llegó hasta casi llegada la democracia.

Cada uno de esos intentos se han quedado cortos para intentar determinar, de manera fehaciente, a cuánto asciende la cuenta de gastos de los YOG.

Desde fines de 2017 comenzó esta investigación documental para intentar encontrar una respuesta lo más cercana posible al total. No fue fácil. La actual gestión de Cambiemos ha generado múltiples artilugios para invisibilizar la administración de los Juegos Olímpicos de la Juventud ya que, además de lo generado desde Upejol, ha tercerizado gastos por una red de ministerios y secretarías para enredar el seguimiento ciudadano. Muchas de las operativas figuran en el Boletín Oficial pero no así en el Portal de Transparencia Buenos Aires Compra o el de gestión de Buenos Aires 2018 –que no posee actualizaciones desde abril de 2018-. Y, en casos extremos, se han hecho bajo la cobertura de gastos reservados, imposibles de auditar.

Tras casi dos años de cruzar información oficial y oficiosa, Rodriguez manifiesta que para los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 se gastó un monto equivalente a U$D 1.090.958.779,08 que, traspolados a la cotización actual de la moneda estadounidense según el Banco Nación, da un total de $ 47.347.611.012, es decir más de 45 veces lo falsamente prometido por la dupla Macri-Werthein hace seis años en Suiza. La inmensa mayoría de lo dispensado proviene de fondos públicos: los escasos convenios de patrocinio fueron, en realidad, contraprestaciones y sólo el COI aportó un fondo de asistencia U$D 64 millones ($ 2.777.600.000 al cambio de hoy) –el 28% más de lo que aportó para la anterior edición, en Nanjing 2014– para afrontar los gastos de pasajes de los deportistas, así como los traslados y estadía en hoteles de lujo de los miembros COI y su entorno.

¿En qué se gastó esa monumental suma que prácticamente iguala lo presupuestado en CABA para el rubro salud en todo 2019 ($ 47.913.832.063), casi duplica los gastos previstos para el ejercicio anual del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte ($ 24.468.813.938) y que supera en más de 11% a los servicios de la deuda porteña ($ 42.420.087.279)?

El gasto que insumió la Villa Olímpica y las demás construcciones vinculadas en la Comuna 8 (las reformas en el devaluado Hospital Cecilia Grierson, la escuela primaria y el jardín Rayito de Sol además de reformas infraestructurales en la zona) fue de U$D 292.608.031,58. A eso hay que sumarle U$D 217.561.062,21 dispensados para levantar los escenarios deportivos en el Parque Olímpico de Villa Soldati, además de las instalaciones temporarias alquiladas a precio vil. Los gastos operativos acumulados llegan a un monto de U$D 214.342.462,89 teniendo en cuenta que, sólo en cada uno de los 13 días de competencia (del 6 al 18 de octubre), la Ciudad pagó por servicios directos U$D 15 millones –según un informe presentado por Andrea Conde–; la legisladora de Unión Ciudadana calculó que cada día de YOG se gastó el equivalente al presupuesto anual 2018 del SAME. La administración de Cambiemos, además, dispensó U$D 57.691.252,93 en acciones culturales y de publicidad y otros U$D 9.755.969,47 en insumos deportivos de los que, sólo dos de las 32 federaciones deportivas implicadas, han podido recibir, mientras que el resto duerme arrumbado en galpones. La cifra se completa con los U$D 64.000.000 llegados de Lausana para gastos diversos y los U$D 235.000.000 que la Ciudad deberá pagarle a la Corporación Andina de Fomento por un préstamo, en módicas cuotas que se extienden hasta 2026.

Desde la gestión de Rodríguez Larreta se presenta un verdadero balance de gastos. Más allá de ello, la suma puede seguir creciendo en virtud a que la administración porteña continúa pagando adecuaciones y actualizaciones de los contratos suscriptos, más allá de que hayan pasado nueve meses desde que se apagó la llama olímpica.

Fuente: https://ephectosport.com.ar/

 

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