La principal sospechosa del crimen de Gisela Aguirre vuelve a prisión

Se trata de María Celeste Benítez, acusada de haber asesinado a la mujer tras una discusión en barrio Coronel Dorrego.

A cinco meses del homicidio de Gisela Aguirre, la principal imputada del caso, María Celeste Benítez, quedó en prisión preventiva por orden del juez penal José Luis García Troiano.

Benítez (28), ya había quedado en prisión preventiva días después del homicidio pero tras una resolución de la Cámara de Apelaciones obtuvo la excarcelación. El jueves, tras una audiencia llevada a cabo en tribunales, se definió que la mujer vuelva a la cárcel.

Esta medida cautelar ya había sido ordenada el 5 de noviembre del año pasado, cuando el juez de la investigación penal preparatoria, Jorge Pegassano, ordenó que la mujer permanezca detenida. Sin embargo, aquella resolución fue apelada por el entonces defensor de Benítez,  Sebastián Amadeo (defensa pública) bajo el argumento de que no estaba «fundada». Días después, el juez camarista Sebastián Creus dispuso la excarcelación.

En febrero de este año, cuando la fiscal del caso, Cristina Ferraro solicitó una nueva audiencia de ampliación de cargos para Benítez,  la joven no asistió y se declaró su rebeldía desde la Oficina de Gestión Judicial (OGJ).

El pasado lunes, Benítez terminó detenida por los agentes de la Sección Homicidios de la Policía de Investigaciones y puesta en manos de la Justicia provincial. En tanto, también arrestaron a su suegra, Gladis Amarilla, sobre quien también recae haber participado del violento episodio que le costó la vida a Aguirre. Esta última transitará el proceso en libertad.

El miércoles, la fiscal del caso imputó a las dos mujeres por el delito de «homicidio calificado por alevosía en coautoría».

Discusión y muerte

El 1 de noviembre del 2018 en Lavalle al 8100, del barrio Coronel Dorrego, dos mujeres apuñalaron a otra quien en consecuencia falleció, según estableció la pesquisa judicial llevada a cabo por la fiscal Ferraro y los querellantes del Centro de Asistencia Judicial (CAJ).

La víctima, Gisela Aguirre, tuvo una discusión con dos mujeres y una de ellas la sujetó desde atrás y otra aprovechó para asestarle 13 puñaladas en distintas partes del cuerpo. Minutos después, a pesar de haber sido trasladada al hospital José María Cullen, la mujer falleció.

Días después del hecho, los testigos que declararon en la causa manifestaron que el asesinato se produjo porque la víctima había ido a buscar una pelota de su hijo que había atravesado una medianera.

“Como sociedad no podemos permitirnos que ante un conflicto menor entre vecinos, una persona muera de 13 puñaladas”, sostuvo al respecto la fiscal Ferraro por medio de un parte de prensa emitido desde el Ministerio Público de la Acusación.

Fuente: Uno Santa Fe