Un buzo muerto con equipo de alta tecnología y el hallazgo de 50 kilos de cocaína en torno a un buque cerealero que partió el 8 de abril cargado con harina de soja de una terminal portuaria de San Lorenzo mantiene en vilo a la Justicia australiana de Nueva Gales del Sur. Habría otro buzo detenido de origen brasileño que pretendía viajar hacia Singapur.

El hallazgo se produjo el pasado lunes 8 de mayo cuando personal de aduana de la ciudad de Newcastle inspeccionó el buque de ultramar “Areti GR” oriundo de las Islas Marshall. Llegaba cargado con 60 mil toneladas de harina de soja que había cargado en una terminal portuaria del Cordón industrial, según publica el diario oceanicinsight.com.

También precisaron otro buzo de origen brasileño quedó detenido e involucrado a la investigación en curso y que tenía intenciones de seguir viaje hacia Singapur.

Inmediatamente, conforme a la publicación del medio australiano, personal portuario llamó de inmediato a la policía local tras divisar ese mismo lunes por la mañana a un buzo en estado inconsciente en la costa, lindero a las amarras del barco cerealero.

Mientras el buzo fue declarado muerto pese a los intentos por reanimarlo, en el lugar la policía notó que el cuerpo pertenecía a un ciudadano extranjero, quien estaba ataviado con traje de neoprene y ostentaba un equipo de boceo de alta tecnología que suelen utilizar los buzos más experimentados.

Lo más llamativo, y que dio curso a una profunda investigación, es que hasta el momento se secuestraron de la escena 50 kilos de cocaína valuados en U$S 13,8 millones estadounidenses. No obstante, de acuerdo a la información suministrada por el portal local, se estima que esa cifra podría alcanzar un total de U$S 70 millones de esa sustancia, la cual se investiga el origen y si efectivamente se encontraba dentro del barco.