En Unión el foco está centrado en los dos partidos que restan de la Copa Sudamericana, donde depende de sí mismo para alcanzar la clasificación. Pero por otro lado, también se piensa a futuro. Más que nada, en torno al armado del próximo plantel, ya que seguramente habrá bajas y la meta es potenciar puestos.

La particularidad del próximo campeonato es que comenzará el 3 de junio. Es decir, una semana después de que termine la fase regular de la cita de la Conmebol, por lo que los jugadores tendrán apenas algunos días libres. No habrá pretemporada ni nada de eso. Esto claramente será un problema, ya que los jugadores finalizan los contratos el 30 de junio, en algo que seguramente será materia de debate en general.

 

Amén de este detalle, en Unión saben que será clave dar en la tecla con los nombres, además que estén dentro de las posibilidades económicas. El requerimiento para buscar refuerzos es que sean del fútbol argentino para evitar tiempo de adaptación, que no es lo que habrá ante la seguidilla de competencia.

Gustavo Munúa aprovechó en estos meses para conocer más a fondo el nivel y ver las posibilidad que hay. Está claro que solicitará a algunos conocidos del exterior, pero habrá una o dos excepciones. La idea es que sean del terreno doméstico y que encajen en la idea.

Habrá que lidiar con las especulaciones de los futbolistas de esperar hasta lo último algo de afuera, pero ya en Unión están manos a la obra, sin nombres que se hayan filtrado. Aunque todo primero pasará por retener la base principal, más allá de aquellos que no serán tenidos en cuenta. Unión quiere seguir siendo competitivo y tratará de basarse en el orden y la idea de Gustavo Munúa. Después el destino dirá cómo salen las cosas.

Fuente: Uno Santa Fe