La Fuerza Aérea ucraniana detalló que las tropas rusas lanzaron un total de 242 drones y 36 misiles contra el territorio ucraniano, entre ellos catorce misiles balísticos y 22 misiles de crucero. Según el parte oficial, las defensas aéreas lograron interceptar 226 drones, ocho misiles balísticos y diez misiles de crucero.

“Se registraron impactos de 18 misiles y 16 drones en 19 ubicaciones. Expresamos nuestras condolencias a los familiares de los muertos y heridos como resultado de otro ataque terrorista por parte de Rusia”, señaló la Fuerza Aérea ucraniana en un comunicado.

Desde Moscú, en tanto, las autoridades rusas afirmaron que la ofensiva fue “una respuesta al intento de ataque terrorista del régimen de Kiev contra la residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, en la región de Nóvgorod”, ocurrido durante la noche del 29 de diciembre de 2025.

El Ministerio de Defensa ruso sostuvo que las Fuerzas Armadas lanzaron “un ataque masivo con armas de largo alcance y alta precisión”, que incluyó el sistema de misiles Oreshnik —un misil hipersónico con capacidad para portar cabezas nucleares— y drones, contra “objetivos de importancia crítica” en Ucrania.

Según el comunicado, “los objetivos del ataque fueron alcanzados”. Entre ellos, Moscú mencionó instalaciones de producción de drones utilizados en el supuesto ataque terrorista y también infraestructura energética que respalda al complejo militar-industrial ucraniano. Además, advirtió que “cualquier acción terrorista del régimen criminal ucraniano seguirá recibiendo respuesta”.

GS con información de Europa Press y Sputnik