El gobierno ha enviado al Senado un proyecto para modificar la ley de salud mental con significativos cambios y bastante que ha generado mucha controversia. Para charlar al respecto y clarificar un poco el panorama, tenemos el placer de tenerlo al doctor Alberto Trímboli. Él es fundador de la Asociación Argentina de Salud Mental, fue presidente de la Federación Mundial de la Salud Mental, ex director del CEDRONAR. Fue taxativo al afirmar que esta reforma que se desea imponer solo beneficia a grupos económicos que ven al tratamiento de las afecciones mentales como un negocio.

¿Doctor, qué mirada tiene al respecto de esto que aparentemente el gobierno nacional tiene o plantea como objetivos cambiar cuestiones que tienen que ver con una ley ya establecida?

“Sí, el gobierno presentó un proyecto de reforma hace un par de meses que lo que significa, en caso de aprobarse, un retroceso de varias décadas, porque lo que pretende es modificar la Ley Nacional de Salud Mental que está vigente desde 2010. Y bueno, pretende cambiarla prácticamente, le cambia el espíritu totalmente, es un retroceso enorme, y la población argentina estaría bastante. Quedaría bastante… A la buena de Dios, porque en realidad le quitaría muchos de los derechos que hoy tiene”.

Claro, nosotros empezamos a ver, y hay diferencias o los cambios estarían en tres ejes fundamentales: criterios de diagnóstico, las condiciones de internación y el sistema de atención a los pacientes. ¿Esto, a grandes rasgos, para la gente que nos escucha por allí, que tiene familiares con ese padecimiento, Cómo verían modificada la situación?

“ Bueno, en realidad es mucho más de los puntos que recién usted mencionó y además, no es que solo quedarían sin derechos las personas con padecimiento mental. Incluso todos, toda la población, porque la ley actual es una ley de protección de derechos a la salud mental. Y todos estamos involucrados, porque quien no ha tenido o no tiene algún tipo de preocupación o  malestar que necesite el apoyo del Estado, de la obra social o de la prepaga. Entonces, es mucho más allá, digamos, nos toca a todos, no es solo a las personas que tienen un padecimiento mental. ¿Por qué? Porque la ley actual lo que dice es que, por ejemplo, dice que la presente ley tiene el objeto de asegurar el derecho a la protección de la salud mental. Esto. ¿Qué significa? Y además lo que dice a todas las personas con padecimiento mental. El gobierno lo que trata es de modificar el término padecimiento mental por el de trastorno. Trastorno, para quienes nos están escuchando, es de alguna manera quien tiene, entre comillas, lo digo, una enfermedad mental: psicosis, depresión, esquizofrenia trastorno bipolar, etcétera, Si esto sucede, solo tendrían derecho de acceso a la salud mental aquellas personas que tienen un trastorno, que tienen un diagnóstico psicopatológico, mientras que hoy tenemos todos derechos”.

“Es decir, por ahí un duelo, que no necesariamente es un trastorno psiquiátrico, un duelo es una situación de malestar, de tristeza, de pena, que muchas personas necesitan el acompañamiento, la escucha de un profesional de la salud mental. O, por ejemplo, una crisis, una ruptura de pareja, es decir, hay muchísimos padecimientos mentales, sufrimientos psíquicos, no sólo aquellos que configuran un diagnóstico lo que quieren es justamente que excluir, para favorecer a las prepagas, excluir a la mayoría de los argentinos, que hoy uno tiene una prepaga o una obra social, aunque no la tenga, puede ir a pedir un turno a un hospital, simplemente porque está mal. Sin tener un trastorno, sin tener un diagnóstico. Entonces, esto lo pretenden cambiar para favorecer a las prepagas”.

Doctor, le hago una pregunta porque se me ocurre pensar una de las afecciones más de nuestros tiempos, y sobre todo en adolescentes y en personas adultas también, no? ¿Cómo es la ludopatía? ¿No estaría incluida entonces en ello?

“No, sí, bueno, sí, estaría incluida. Lo que pasa es que hay un montón de formas de digamos juego problemático de apuestas online que digamos todavía no no se ha configurado en un trastorno porque digamos alguien que juega digamos o que apuesta puede no estar hasta ese momento en situación de considerarla como una enfermedad mental. Ahora, por supuesto que no habría ningún tipo de prevención, de ayuda, de escucha. Bueno, hoy no se ve para nada ese tipo de cosas, siendo una de las problemáticas que están más creciendo en nuestro país y en el mundo”.

“Pero, además, lo que tenemos que tener en cuenta es que el tema de las apuestas es solo uno, yo diría, no sé, el 5 de la cantidad de problemas que existen en los entornos digitales, como, por ejemplo, trata de personas, bullying, acoso, bueno, hay un montón, un montón que, que bueno, no están siendo tomadas en cuenta tampoco hoy. Pero por supuesto que ese tipo de problemáticas entran dentro del campo de la salud mental. Hay varios puntos que. ¿son controversiales, no? Porque hay uno, no sé si usted me desmentirá, en el proyecto figura que solo un médico va a poder ordenar una internación en casos excepcionales”.

“¿Cómo es esto? ¿Cómo es hasta ahora? Hoy el tema es así: existe la internación voluntaria y la involuntaria. La voluntaria es fácil de entender, digamos, una persona está en un tratamiento y el profesional le dice. ¿Mire, sería mejor que se interna unos días para X cosa, no? Entonces la persona acepta. Ahora, hay personas que están en una situación de riesgo para sí o para terceros que no están en una situación de comprender esa situación. Por lo tanto, ahí es la internación involuntaria lo que juega. La Ley Nacional de Salud Mental tiene esa posibilidad. Que la tienen que evaluar un equipo interdisciplinario y la tienen que firmar, digamos, dos profesionales del equipo de salud mental. Uno de los cuales es un psicólogo o un psiquiatra. En este caso, el gobierno lo que pretende es que siempre haya un psiquiatra, siempre. Y después, bueno, cualquier otro profesional. Pero lo que tenemos en nuestro país y en el mundo es un problema enorme: la falta de psiquiatras. Con lo cual. Imagínense en una ciudad chica, un pueblo, que llega una persona a un lugar y no hay psiquiatras. Hoy no hay psiquiatras en casi la mayoría de los dispositivos”.

“Las provincias, a veces en toda la provincia, tienen 20, 22 psiquiatras en todo el territorio. Imagínese que no todos están trabajando en el sistema público, con lo cual ahí lo que tenemos es la imposibilidad de una internación, porque si no hay un psiquiatra, entonces no se puede internar. Peor aún, si tiene que haber un médico, cualquiera, alguien que no entienda, de salud mental no importa, mientras sea médico lo puede firmar. Esto es totalmente descabellado, más allá de que es una forma de responsabilizar a una profesión, digamos, un médico clínico, un médico, no sé, pediatra o un médico no sé, dermatólogo, que responsabilizarlo de firmar una internación involuntaria. En el Senado, a la Directora Nacional de Salud Mental, cuando presentó el proyecto de ley, la mayoría les expusieron, la mayoría de los senadores les expusieron cuál era la situación en el país, que no existen tantos psiquiatras como, digamos, como para que haya en todos los dispositivos que lo firme un psiquiatra”.

“Y lo que contestó, no sabemos si eso le salió en el momento para zafar o lo tenía pensado medio difícil. Lo que dijo es que, bueno, entonces el psiquiatra puede, por Zoom, en forma remota, evaluar y firmar. Eso es. Y además agregó que en el futuro seguramente estará la robótica encargada de eso. Es totalmente descabellado. Imagínese un psiquiatra en Tucumán que tenga que evaluar una situación en Córdoba por Zoom. Es medio raro. Y encima teniendo la responsabilidad de firmar una internación involuntaria, que más allá de que es una situación, un acto sanitario, lo que es es una privación de la libertad de una persona”.

“Es decir, yo tengo una crisis, no estoy en condiciones de entender, estoy en una situación de riesgo para mí o para terceros, y bueno, me tienen que internar, me privan de la libertad, pero para protección mía y de terceros. Pero para eso está un equipo interdisciplinario, no una sola persona que esté evaluando, que por supuesto se puede equivocar y se puede equivocar si está por Zoom. Es todo bastante agarrado de los pelos, cuando lo único que acá aparece es la necesidad de beneficiar a las prepagas y la necesidad de beneficiar a las clínicas psiquiátricas, porque usted sabe que en la ley actual lo que se pretende cuando hay una situación de necesidad de internación. Las internaciones deben realizarse en salas especializadas de salud mental y no en los manicomios o clínicas psiquiátricas o como se las quiera denominar. Con lo cual, vuelven en la reforma, el gobierno incluye nuevamente los manicomios, las clínicas psiquiátricas, los hospitales especializados para las internaciones. Es decir, que volvemos a décadas atrás, el mundo está yendo para otro lado, está yendo a la inclusión, está yendo a los abordajes comunitarios y en la reforma de la ley, el gobierno lo que hace también es eliminar todos los dispositivos comunitarios los hospitales de día, las casas de medio camino”.

“Bueno todo lo que implica que una persona tenga derecho a vivir y a atenderse en la comunidad, desaparezca mientras vuelve al manicomio”.

Finalizando agradeciendo sobre todo su tiempo doctor, volviendo en el mismo sentido que manifestó acerca de las palabras de esta fundación, funcionaria, no sé si será la misma, yo hablo de en este caso lo que dijo Liliana González directora de abordaje integral. Es la directora. Sí. ¿Ella dijo así: Usted me va a desmentir si eso tiene algo que ver o no, o guarda cierta relación, porque es muy arriesgado, no? El proyecto facilita el proceso de internación ante situaciones de riesgo. Y dice: Para evitar casos de homicidios, suicidios y agresiones a terceros. ¿Guarda relación esto?

“Mire, la verdad que esta ley está montada sobre mitos, sobre falsedades, mentiras. La ley actual está justamente para lo que dice la directora. Pero, por supuesto, que no es, digamos, lo que cambia va a ser impedir, va a demorar, va a, digamos, hacer mucho más difícil una internación. Porque es otra cosa. ¿Básicamente es excluir a gran parte de la gente que no puede pagar, no? Totalmente, porque con los requisitos que la ley dice, es decir, que tiene que tener un trastorno, que tiene que haber un psiquiatra, que tiene que haber, bueno, todo lo que dice ahí, las únicas, las únicas que van a tener eso son las clínicas psiquiátricas”.

“Y lamentablemente. Yo no quiero, no estoy acusando a nadie, pero si la directora es la dueña de una clínica psiquiátrica, bueno, por ahí habría que plantear un conflicto de intereses. Si el ministro de salud es dueño de una prepaga, y bueno, ahí estaríamos en el mismo caso. Por eso lamentablemente es estamos en una situación de favorecer a un grupo Y perjudicando al resto de la población, porque la ley actual, la ley de 2010, tiene todas las herramientas, todas, para la internación involuntaria, para la internación rápida cuando es necesario, para los dispositivos comunitarios, que cuando una persona sale de una internación tenga derecho a una vivienda, a un trabajo, es decir”.

“Todo esto la ley lo plantea. Y la ley que Pretenden aprobar, lo elimina y además habla a es como que habla más de una ley de enfermedad que una ley de salud mental, porque todo se basa en internación y la verdad que no todo es internación. La internación es necesaria en ciertos casos, breve, en hospitales generales, pero una persona no puede pasar. Toda su vida, claro. Desde el primer día. 5, 10, 20, 30, 50 años en un hospital, porque eso es lo que pasa, eso es lo que está pasando, inclusive hoy con la ley de salud mental. Fue disminuyendo, pero todavía hay personas que hace 40 años que están en un manicomio encerradas”.

Escucha la entrevista completa:

FM Chalet 100.9 Santa Fe República Argentina

 

 

 

 

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