El director del organismo en la provincia, Rubén Spies, describió un escenario crítico: salarios que cayeron un 40%, inversión en mínimos históricos y proyectos estratégicos paralizados. “El desfinanciamiento hace que haya muerte por inanición de la ciencia”, señaló.
La ciencia argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos y Santa Fe no es la excepción. Los recortes presupuestarios, la caída salarial y la falta de insumos están empujando a los investigadores hacia la puerta de salida, en un proceso que desde adentro del Conicet describen como un drenaje silencioso pero sostenido.
El director del organismo en la provincia, Rubén Spies, lo describió sin vueltas: el ajuste nacional golpea a la ciencia y la tecnología de manera “absolutamente transversal” y el escenario es de una gravedad inédita. “Estamos todos absolutamente iguales. Algunos estamos un poco más fortalecidos para aguantar esta tormenta que es muy fuerte y parece interminable”, sostuvo el funcionario.
La situación general: sin un peso desde enero
El panorama financiero del organismo es alarmante. Según explicó Spies, el Conicet tiene garantizado únicamente el presupuesto de funcionamiento básico para 2026, lo que en la práctica significa apenas mantener las puertas abiertas.
“Funcionamiento significa mantener las puertas abiertas y las luces prendidas y los servicios básicos, nada más que eso. Hablemos de inversión en investigación porque eso está absolutamente cortado. Estamos llegando ya a junio y todavía no llegó absolutamente nada, ni un peso. Eso nunca ha pasado en la historia”, afirmó el director de la entidad en LT10.
Los salarios: una caída del 40%
La situación salarial de los investigadores no es menos grave. Tomando como base 100 el valor de noviembre de 2023, los salarios se ubican actualmente en 59,6.
“Hemos perdido el 40,4% del poder real de los salarios. Siguen en caída”, precisó Spies.
75 personas menos desde el inicio de la gestión
El drenaje de personal es uno de los datos más preocupantes. Desde el comienzo de la gestión nacional, el Conicet Santa Fe perdió 75 personas entre jubilaciones y renuncias: investigadores, becarios y administrativos.
“La componente principal es la falta de inversión en investigación. La gente que necesita insumos, que necesita equipamiento, especialmente la gente joven se está yendo. Es un drenaje continuo, lento, pero continuo”, señaló el director.
El dato resulta más impactante al considerar que formar un investigador desde el inicio de su carrera hasta su inserción plena en el sistema científico requiere al menos 13 años: carrera de grado, 5 años de doctorado, dos o tres años de posdoctorado y las condiciones necesarias para que decida quedarse. “Argentina sigue produciendo profesionales y científicos de altísimo nivel que son aceptados con los brazos abiertos en países del primer mundo y los exportamos a precio cero”, lamentó Spies.
Argentina, por debajo de África en inversión científica
Las cifras de inversión en ciencia y tecnología ubican a la Argentina en una situación sin precedentes. El país destina apenas el 0,14% de su PBI, el registro más bajo en 54 años de historia. “Récord para bajo”, sintetizó Spies.
Para dimensionar la brecha, el director comparó ese número con el resto del mundo: Brasil invierte el 1,2%, más de ocho veces lo que destina Argentina; Chile triplica la inversión argentina con el 0,44%; el promedio de Latinoamérica es del 0,70% y el de los 20 países más ricos del mundo alcanza el 3,03%, sin que ninguno invierta menos del 1%. “El promedio de inversión en los países de África es tres veces lo que invertimos nosotros. Ya no podemos compararnos con nada”, remarcó.
Sin respuestas y sin señales de recuperación
Spies también denunció la ausencia de canales de comunicación con las autoridades nacionales. “Con este gobierno no existe el diálogo. Las decisiones no dependen del directorio del Conicet. El Conicet depende directamente de la jefatura de gabinete de ministros y el diálogo está absolutamente cortado”, afirmó.
Consultado sobre el futuro del organismo, el director fue categórico: “Ciertamente estamos alcanzando umbrales en los cuales va a haber muchas cosas que van a tener que dejar de funcionar. Hay mucha perversidad en esto: el desfinanciamiento hace que haya muerte por inanición de todo lo que es la ciencia y la investigación en el país”.
Fuente: UNO Santa Fe



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