Pol Victoria es conocido como el autor del manifiesto austrolibertario y según dice está fundando un nuevo país desde cero que quiere tener relaciones diplomáticas con la Argentina.
Este es el tipo de personas con las que se junta Javier Milei. Pol Victoria es un colombiano que se considera embajador de “La República Libre de Liberland” un nuevo “país” que, según Wikipedia es una micronación sin salida al mar situada en Europa, mas precisamente en la península de los Balcanes, en la orilla occidental del río Danubio, en la frontera entre Croacia y Serbia, compartiendo una única frontera terrestre con el primero. Liberland fue proclamada Independiente el 13 de abril de 2015 por Vít Jedlička, pero no cuenta con reconocimiento internacional.
Liberland es una micronación, un pequeño país situado entre Croacia y Serbia. Y dispone de poco más de 7 km cuadrados de territorio donde no vive nadie.
Esa pequeña parcela de tierra situada entre ambos territorios, tiene presidente: se llama Vit Jedlicka, miembro del partido checo de ideología liberal Ciudadanos Libres. Su primera medida como presidente le granjeó muchas simpatías: el pago de impuestos es “voluntario”.
Después de la Guerra de Yugoslavia, quedaron en pie muchos territorios que Serbia y Croacia no reclamaron como propios en la frontera entre ambos países. Entre ellos la isla de Vukovar, y Gornja Siga, y ahí están esos 7 km cuadrados donde se levanta Liberland. Ese territorio no está en Serbia, no está en Croacia y tampoco en la vecina Hungría. Usando el precepto de “terra nullius” (tierra de nadie), se fundó la república de Liberland.
Vit Jedlicka, rápido de reflejos, le dio nombre, autonomía, fronteras y una bandera. Todo desde el de abril del 2015. Claro que en su elección a presidente no tuvo muchos votos: lo proclamaron su pareja y un amigo de la infancia.
Y cualquier hombre o mujer del planeta puede ser ciudadano de Liberland. Es más tiene más de medio centenar de oficinas en el mundo y una en Argentina. Su representante se llama Javier Canosa, es abogado y tiene una dirección de correo electrónico: argentina@liberland.org.
Hay requisitos para pedir la ciudadanía: respetar a todo el mundo y todas las opiniones sin tener en cuenta raza, etnia o religión. La propiedad privada es algo intocable. No se debe defender ninguna política extremista, ni comunismo ni nazismo. No se pueden tener antecedentes penales.
En Liberland no vive nadie, pero ya otorgó 1.000 ciudadanías y tiene 500.000 peticiones. Los ciudadanos pagan una membresía en la criptomoneda llamada Mérito. Cuando más méritos se ponen, más chances hay para crear negocios en el país. El Mérito, moneda oficial del país está a la par del dólar, aunque también admiten bitcoin y otras criptodivisas como Ethereum.
Todos los ciudadanos participan como miembros del gobierno y pueden discutir proposiciones a través de una plataforma en Internet. La idea es elegir 20 miembros del Congreso de Liberland, a través de los contribuyentes.
El problema es que alguien la reconozca como nación. Hasta ahora silo lo ha hecho Sudán del Norte, que tampoco tiene reconocimiento como país.
Pero si algo sobra en LIberland es la esperanza. Allí no hay agua potable ni electricidad, pero Jedlicka dice que se usarán energías renovables: “Necesitaremos energía solar para instalar nuestros servidores y nuestros sistemas de telecomunicación. También usaremos generadores tradicionales cuando reparemos el edificio que hay allí, pero el potencial energético de Liberland es casi ilimitado, ya que está a orillas del Danubio”, declaró a Vice.
¿A qué apunta el presidente de Liberland? Convertirse en un micro estado europeo como Andorra, Liechtenstein, Mónaco, San Marino, la República de Malta, la Orden de Malta, y la Ciudad del Vaticano. La idea es que en esos 7 kilómetros cuadrados se puedan asentar unos 120.000 habitantes. Eso sí, para llegar a Liberland tendrán un problema: sólo se puede hacer en bote o barco. Navegando por el Danubio.
Liberland está ahí sobre sus 7 kilómetros cuadrados. Para buscarlo hay que usar Google. El mismo método que usó cinco años atrás Vit Jedlicka para buscar un pedazo de tierra y fundar su país.
A continuación declaró que no existiría jamás un ejército y que el país era neutral en los conflictos internacionales.
Pol Victoria dice haber hablado varias veces con Milei y pretende afianzar las relaciones diplomáticas entre su país y la Argentina.
Y cuando todo esto parecía una mala novela distópica, apareció un archivo del mismísimo presidente Javier Milei hablando de Liberland.
Fuente: El Destape Web

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