Frente al abandono, el intendente de Azul acudió a la Justicia. El abogado de la DNV dijo que “las acusaciones son livianas y sin sustento probatorio”, que la ruta “no presenta pozos” y que con su voto la sociedad avaló que no haya un Estado presente.

Pasaron casi dos años del desastroso gobierno de Javier Milei y las consecuencias del fin de la obra pública empiezan a ser palpables. No solo por la falta de nuevos proyectos sino en la ausencia de mantenimiento. Las rutas nacionales son el mayor (y más grave) ejemplo, con un aumento de los siniestros viales. Y particularmente la RN 3 se volvió uno de los epicentros.

El deterioro es tan marcado que el Municipio de Azul llegó a anteponer una demanda judicial para que el Estado haga algo por la situación de «abandono», y la respuesta de Vialidad Nacional acaba de conocerse: sostiene que “las acusaciones de Azul son livianas y sin sustento probatorio”, que la ruta “no presenta deformaciones, pozos, falta de señalización o banquinas en mal estado” y que como Milei ganó en ese distrito, proponiendo la abolición de la obra pública, la discusión sobre el rol del Estado «fue zanjada».

La Ruta Nacional 3 es una de las vías más transitadas del país, y lo cruza por 3079 kilómetros desde el sur hasta la General Paz. Pero es en el centro bonaerense, por el inmenso caudal de vehículos y camiones que conectan AMBA con Bahía Blanca, donde la situación se vuelve más desesperante y más necesario el mantenimiento de la calzada.

Insólito: Vialidad dice que la Ruta 3 está "en buen estado" y que como ganó a Milei "se zanjó la discusión" sobre la obra pública

La Ruta 3, a la deriva

El Gobierno anterior había comenzado la tan esperada hace años prolongación de la autopista que actualmente llega hasta Monte. La iban a prolongar en un primer tramo hasta Las Flores. Eso fue frenado cuando asumió Milei, y luego retomado a mucha menor velocidad porque el presupuesto era otorgado por créditos internacionales. Lo que desapareció fue el mantenimiento, y el tramo Las Flores-Azul es el más crítico.

Frente a esa situación, semanas atrás el intendente de Azul, Nelson Sombra, y el subsecretario Legal y Técnico, Roberto Dávila, pidieron una medida cautelar ante lo que consideraron un “estado de abandono”.

La Dirección Nacional de Vialidad (que Milei había querido eliminar y que la Justicia frenó) respondió en la causa: “Niego que el mantenimiento de las vías de circulación corresponda indudablemente de manera exclusiva al Estado Nacional, en todo caso se trata afirmación discutible de un paradigma claramente en crisis de lo que debería ser el Estado, en todo caso, esta discusión fue zanjada en las últimas elecciones presidenciales ocurridas en la República Argentina, en la que venció la candidatura que propuso la abolición de la obra pública, y que la infraestructura pública debe ser administrada de acuerdo por el mercado y de acuerdo a las necesidades y organización empresarial del ámbito privado.”

Las palabras pertenecen a Leandro Sverdlik, el abogado que contestó en nombre de la DNV (y que incluso exigió pruebas documentadas sobre ese supuesto «deterioro» de la ruta, que sobreabunda con videos y fotos en las redes y se puede comprobar fácilmente andando en la RN 3), los azuleños eligieron que la ruta esté en mal estado.

Fuente: Tiempo Argentino

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