Investigan si el incidente se produjo cuando un fragmento del motor dañado se desprendió e impactó contra el cristal.
La tranquilidad habitual de un vuelo comercial se vio interrumpida este viernes por un incidente inesperado a bordo de un avión de Ryanair. El avión, que había despegado desde Tesalónica (Grecia) con destino a Memmingen (Alemania), tuvo que regresar de urgencia al aeropuerto griego tras detectarse la rotura de una ventanilla en la zona de pasajeros. El suceso ocurrió pocos minutos después del despegue, generando preocupación entre los viajeros y la tripulación.
El desprendimiento de la ventanilla obligó a la tripulación a activar los protocolos de emergencia y solicitar de inmediato el retorno al punto de origen. Según informaron fuentes aeroportuarias, la decisión se tomó para garantizar la seguridad de todos los ocupantes del vuelo, una medida que permitió aterrizar sin mayores consecuencias materiales ni personales. El incidente ha puesto de nuevo en el centro del debate la revisión y el mantenimiento de los aviones en las rutas comerciales europeas.
La compañía aérea confirmó el incidente y colaboró con las autoridades locales para esclarecer las causas del fallo. Los pasajeros, que experimentaron momentos de tensión durante el vuelo, fueron desembarcados y reubicados en otro avión para continuar su trayecto hacia Alemania. La rápida actuación de la tripulación y la decisión de regresar a Tesalónica permitieron controlar la situación y evitar daños mayores.
Según Euro News, el incidente desató escenas de tensión y miedo entre los ocupantes del vuelo. Tras el impacto que destrozó la ventanilla, la diferencia de presión empujó parcialmente a uno de los pasajeros hacia el exterior, obligando al despliegue inmediato de las mascarillas de oxígeno. El pánico se apoderó de los viajeros durante esos minutos críticos, mientras la tripulación mantenía la calma y activaba los protocolos de emergencia establecidos para situaciones de despresurización.

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