Las manufacturas de origen industrial cayeron 16,3% en valor durante el primer trimestre de 2026 y ya representan apenas el 8% de las exportaciones provinciales, según un informe del Centro de Estudios DEMOS.

La industria de la provincia de Santa Fe atraviesa un escenario de contrastes. Por un lado, las exportaciones de origen agropecuario mantienen un desempeño positivo y continúan sosteniendo buena parte de la actividad económica provincial. Por otro, las manufacturas de origen industrial (MOI) registran una marcada pérdida de competitividad, con caídas tanto en volumen como en valor exportado.

Así lo señala el último Monitor Industrial elaborado por el Centro de Estudios DEMOS, correspondiente a mayo de 2026, que analiza la evolución de la actividad productiva santafesina durante el primer trimestre del año.

La industria volvió a crecer en marzo, pero sigue por debajo de los niveles de 2023

Según el informe, la actividad industrial santafesina registró en marzo una suba interanual del 3%, la primera después de ocho meses consecutivos de caídas. Sin embargo, la mejora todavía resulta insuficiente para revertir la tendencia negativa acumulada.

El primer trimestre de 2026 cerró con una contracción del 6,9% respecto al mismo período de 2025, mientras que el nivel de actividad continúa 7% por debajo de marzo de 2023, uno de los años de mayor desempeño reciente para el sector.

Desde DEMOS advierten que la recuperación observada responde principalmente a un efecto estadístico derivado de una base de comparación baja y que aún no puede hablarse de una reactivación consolidada.

 

Exportaciones: la agroindustria sostiene el crecimiento

Uno de los datos más relevantes del informe muestra el fortalecimiento de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que durante el primer trimestre registraron un crecimiento del 17,1% en valor exportado y del 9,8% en volumen.

El avance estuvo impulsado principalmente por productos como:

  • Aceite de girasol.
  • Carne bovina.
  • Harina de soja.
  • Productos de molinería.
  • Lácteos.
  • Miel.

Este desempeño reafirma el papel del complejo agroindustrial santafesino como principal motor exportador de la provincia, especialmente en actividades vinculadas a la cadena sojera.

Caen las exportaciones industriales y pierde peso el valor agregado

La otra cara de la realidad productiva provincial es la situación de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI).

Entre enero y marzo de 2026, estas exportaciones acumularon una caída del 16,3% en dólares y del 7,6% en toneladas exportadas.

Los sectores más afectados fueron:

  • Productos químicos.
  • Metales comunes.
  • Cueros.
  • Maquinaria y equipos.
  • Autopartes.
  • Material de transporte terrestre.

Además, el informe destaca una pérdida sostenida de participación de las MOI dentro del total exportado por Santa Fe. Mientras años atrás representaban cerca del 15% de las ventas externas, actualmente apenas alcanzan el 8%, reflejando una menor capacidad de generación de valor agregado industrial y una creciente concentración de las exportaciones en productos vinculados al agro.

Menos empresas y empleo estancado

DEMOS también advierte sobre señales estructurales preocupantes para el entramado productivo provincial.

Durante el último año desaparecieron 165 empresas industriales, al pasar de 5.743 a 5.578 firmas registradas. Esto equivale a un promedio de cierre de aproximadamente 14 empresas por mes.

En materia laboral, la industria perdió 2.431 puestos de trabajo registrados durante 2025, aunque los primeros meses de 2026 muestran una cierta estabilización del empleo.

Los salarios industriales tuvieron una leve mejora real en febrero, pero continúan afectados por la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde 2024.

Una industria cada vez más dependiente del agro

El documento concluye que la economía industrial santafesina atraviesa un proceso de reconfiguración productiva, donde crece la brecha entre los sectores vinculados a la exportación agroindustrial y las actividades manufactureras orientadas al mercado interno.

En ese contexto, la evolución del sector continúa atada a factores externos como las cosechas, los precios internacionales y las condiciones climáticas, mientras persisten las dificultades para recuperar competitividad y fortalecer las actividades de mayor elaboración industrial.

“La industria no enfrenta solamente un problema transitorio, sino un punto de definición estructural”, advierte el informe de DEMOS, que plantea el desafío de generar condiciones para recuperar el peso del valor agregado industrial dentro de la matriz productiva santafesina.

Fuente: UNO Santa Fe

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