Luego de desvinculaciones masivas y cuestionamientos éticos, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial enfrenta su momento más crítico con un presupuesto que sólo lleva ejecutado el 40%.
A partir del lunes 1 de septiembre, Daniel Afione dejará la presidencia del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), luego de una gestión marcada por despidos y conflictos de interés. Actualmente, Afione se encuentra en Brasil, participando de una de sus frecuentes comisiones de trabajo, lo que le valió en el organismo el apodo de “junta millas” por la cantidad de viajes al exterior.
Durante su gestión, el INTI perdió 726 empleados, casi un 23% de su personal, entre técnicos, auxiliares y profesionales. Para los sindicatos y trabajadores, estos despidos no fueron solo números: implicaron un vaciamiento de áreas clave del organismo, con impacto directo en la asistencia a PyMEs y en el control de la calidad de productos industriales que llegan al mercado.
Conflictos de interés y cuestionamientos éticos
Afione también fue cuestionado por compatibilizar su cargo en el INTI con la vicepresidencia de AITA, una consultora privada que presta servicios similares a los del instituto, sobre todo en la industria automotriz. Para trabajadores y especialistas, esta doble función constituyó un conflicto de interés y socavó la transparencia institucional.
La Multisectorial del INTI advirtió que la salida de Afione ocurre tras la derogación del Decreto 462/25, que amenazaba con modificar la estructura del instituto. Los trabajadores reclaman salarios atrasados, precarización laboral, becas no renovadas y la reactivación de la carrera profesional congelada.
El INTI, un organismo estratégico para la industria
Fundado en 1957, el INTI funciona como referente en innovación tecnológica, certificación y asistencia técnica, supervisando desde la calidad de la leche hasta la seguridad de productos industriales y de consumo cotidiano.
Con presencia en todas las regiones del país, el INTI opera a través de 23 sedes distribuidas en el Centro, Cuyo, Noreste, Noroeste, Pampeana y Patagonia, además de mantener el Parque Tecnológico Migueletes en San Martín. Sus laboratorios son referencias nacionales: controlan desde la calidad de la leche hasta el poder calorífico del gas natural, garantizando estándares que afectan la seguridad y el consumo diario de millones de personas.
Para 2025, el INTI disponía de un presupuesto de $85.629 millones, aunque hasta julio solo se había ejecutado el 40% de esos recursos. Para ponerlo en perspectiva, representa apenas el 0,07% del total del gasto público, una fracción que deja en evidencia la dimensión relativa del instituto dentro de la Administración Nacional.
Fuente: Página 12

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