Si bien se desconoce el destino de los tripulantes de la flotilla humanitaria, la agencia de noticias Europa Press informó que habrían sido trasladados al puerto de Asdod, el más grande de Israel.

Horas antes del ataque, el gobierno israelí difundió una declaración pública asegurando que «el único propósito de la flotilla es la provocación» y advirtiendo a los integrantes de las embarcaciones que desviaran su rumbo: «Se acercan a una zona de bloqueo. Si desean entregar ayuda a Gaza deben hacerlo a través de los cabales establecidos» decía el mensaje intimidatorio.

En respuesta, un portavoz de la flotilla respondió a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que no aceptaban la orden porque «se están cometiendo crímenes de guerra, están usando el hambre como arma de guerra y están violando el Derecho Internacional».