En esta editorial se tratará de analizar algunas de las razones de la fijación que tiene el gobierno del republicano Donald Trump por Groenlandia. Obsesión que tiene raíces históricas con intereses geopolíticos y económicos que el decadente imperio norteamericano tiende a revertir en su caída. Abordaremos las relaciones entre el gobierno norteamericano y las ambiciones del poder tecnológico a nivel global de Peter Andreas Thiel, cofundador de PayPal junto a Elon Musk y fundador de Palantir Technologies Inc. Su CEO, Alex Karp, maneja la big data y la hegemonía de los algoritmos.
Histórica obsesión de Estados Unidos con Groenlandia
En el año 1946, durante la presidencia de Harry Truman, Estados Unidos ofreció 100 millones de dólares en oro a Dinamarca para quedarse con Groenlandia y asegurar presencia en plena Guerra Fría. Dinamarca rechazó la oferta norteamericana, pero fue benevolente y firmó acuerdos para el establecimiento de bases norteamericanas en Groenlandia.
Estados Unidos, después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, veía como amenaza latente la cercanía de la Unión Soviética. La compra no pudo ser, pero lo importante fue que logró instalar bases militares.
En la actualidad, la amenaza de un conflicto con Rusia es algo que Estados Unidos no teme, pues el imperativo geopolítico norteamericano ha sido evitar que cualquier otra potencia tenga las condiciones para atacar su territorio, algo que solo se podría realizar por mar, descartando misiles nucleares y satélites. El conflicto Rusia-Ucrania ha sido la demostración de la debilidad militar, logística y tecnológica de Rusia, desnudando problemas económicos y de gobernanza. Estas cuestiones echan por tierra los intereses de Estados Unidos que tengan que ver con la importancia geográfica para cubrirse de probables ataques militares.
Algunas razones de la importancia de Groenlandia
Algunas razones por las cuales el gobierno de Trump está obsesionado con Groenlandia tienen que ver con sus recursos naturales; se estima que podría contener el 25% de todos los recursos de elementos de tierras raras del mundo, según declaró hace unos meses a BBC News Brasil el geólogo Adam Simón, profesor de la Universidad de Michigan. Y aproximadamente el 13% del petróleo a nivel global.
La importancia de las tierras raras tiene que ver con la producción tecnológica moderna: teléfonos celulares, ordenadores, fibra óptica, baterías de vehículos eléctricos, sistema de misiles, aviones de combate, catalizadores para refinar petróleo. El grafito, que es un elemento fundamental para las baterías, tiene al gigante helado como un gran depósito, que, de obtenerlo, lograría pasar a la delantera en la producción mundial, que actualmente lo posiciona en el primer lugar a China. También tiene un enorme potencial en petróleo; el gobierno de Groenlandia suspendió la exploración y concesión de licencias petroleras en 2021.
Según un estudio elaborado en 2023 por el Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia, 25 de los 34 minerales considerados críticos para semiconductores, defensa y electrónica avanzada están presentes en la isla. Esto es primordial para el sector con mayor concentration financiera de toda la historia de Estados Unidos, hablamos de las siete magnificas (Apple, Microsoft, Google, Amazon, Nvidia, Meta y Tesla).
Cambio climático, el deshielo del Ártico, nuevas rutas de navegación y los señores de las nubes.
Otra de las razones para anexar por las buenas o por las malas a Groenlandia tiene que ver con la evolución climática y la amenaza de los eventuales competidores por el manejo de los recursos, y necesita reforzar el norte por las nuevas rutas marítimas.
El deshielo que se está produciendo en el Ártico debido al cambio climático cambiará profundamente la geografía y, sobre todo, la Ruta Marítima del Norte, también conocida como Paso del Norte, que es una ruta de navegación de Rusia que conecta el Atlántico con el Pacífico. La mayor parte de esta ruta está en el Ártico y en parte es navegable algunos meses del año; eventualmente, se incrementará ante el deshielo y se convertirá en la ruta marítima estratégica más importante del siglo XXI. Esta ruta conecta Asia con Europa.

La importancia radica en el ahorro de los costos en logística: miles de millones de dólares ahorrados en combustible, seguros y tiempo de entrega. La Agencia Internacional de Energía (IEA) y la Organización Marítima Internacional (IMO) estiman para el 2040 alcanzar los 700.000 mil millones de dólares anuales en volumen de la comercialización de bienes en estas rutas.
Existen 5 países que reclaman de forma directa el Ártico: Rusia, que ya ha instalado 40 bases militares desplegando una flota de rompehielos y submarinos nucleares; Canadá; Dinamarca; Noruega y Estados Unidos. En las sombras está China, que desea una nueva ruta de la Seda. El Ártico se ha convertido no solo en un pasillo de tránsito, sino también en una bodega de recursos vitales.
En general, la importancia norteamericana de tener presencia en la Ruta Marítima del Norte es básicamente para evitar que Rusia y China definan las reglas, pues se convertiría en un paso mucho más económico que el Canal de Suez y el Canal de Panamá.
La Ruta Marítima del Norte es la apuesta geopolítica más ambiciosa de Vladimir Putin en el siglo XXI, pues tiene el control con decenas de puertos con la mayor flota de rompehielos del planeta. En un mundo donde la logística es poder, el Ártico es la llave de un nuevo orden marítimo comercial y económico. Las consecuencias geopolíticas son claras: quien logre integrar las rutas comerciales con control sobre los recursos energéticos tendrá un doble poder, económico y estratégico militar. Rusia ya tiene ambas cuestiones; Estados Unidos busca hacer lo mismo comprando Groenlandia; China solo apuesta a la inversión como puerta de entrada y Europa mira con ambigüedad. Lo cierto es que quien logre rápidamente instalarse hegemónicamente será quien domine el comercio global y estratégicamente dominará el nuevo paso marítimo, cuestión no menor.

Palantir Technologies y el sueño de un Estado Digital
En la base argumental del plan de Donald Trump se esconde el “plan ontológico” de Peter Thiel y Alex Karp a través de Palantir Technologies, teniendo en cuenta que Palantir no es simplemente una empresa que analiza datos, sino que es una herramienta diseñada para definir qué es lo que “existe” y lo que es “real” en el mundo digital y en la gestión estatal. Palantir crea una “verdad operativa” sustituyendo la burocracia por un gobierno de los algoritmos. Thiel sostiene que los Estados modernos han fallado y la única salida es el reemplazo de la política tradicional por la tecnología que regulará las interacciones humanas.
En Groenlandia, “Los señores de las nubes” buscan implementar un “Estado digital” donde la soberanía, al igual que los derechos de los seres humanos, dejen de ser derechos inalienables para convertirse en un servicio de infraestructura que brinda Palantir.
Praxis, la empresa que corporiza la utopía de los Estados digitales
El lugar indicado para esto es Groenlandia, pues por su baja densidad poblacional sería muy adecuada para imponer un nuevo orden social sin resistencias. Praxis es la empresa y brazo arquitectónico y “civilizador” del plan de Peter Thiel, donde los ciudadanos pasarían de ser concebidos como individuos con derechos políticos a usuarios bajo términos de servicio.
Según Yanis Varoufakis, economista y exministro de finanzas de Grecia, el capitalismo como lo conocíamos ha mutado a un sistema donde el mercado ha sido sustituido por las plataformas digitales llamadas “feudos” y el beneficio, por la renta. Los Señores de las Nubes buscan tener la infraestructura donde se realizan las transacciones de la actividad económica.
El vínculo entre la ultraderecha de Trump y el liderazgo tecnológico de Thiel, en lo que Franco Delle Donne (doctor en Comunicación-FU Berlin) denomina “epidemia ultra”, nos pone frente a una arquitectura de poder que utiliza la tecnología para desmantelar y destruir la esfera pública de los Estados tal como actualmente la conocemos. Si algo de “soy el topo que vengo a destruir el Estado por dentro” te parece coincidencia, no es casualidad.
Los multimillonarios que han apostado a tomar Groenlandia con Trump a la cabeza no buscan en absoluto la unión americana (norteamericana), sino debilitar el concepto de nación-estado en favor de los enclaves privados por empresas como Praxis.
Esta epidemia se propaga con relatos de libertad individual radical y que Peter Thiel ha llegado a declarar que “la libertad y la democracia ya no son compatibles” (Le Monde 2025). En Groenlandia, esta ideología se manifestaría como reducto para la elite global protegido por sistemas de vigilancia de Palantir.
Palantir, ataque a Venezuela captura de Maduro, cambio de la ley de inteligencia por DNU y asesinatos de Rene Good y Alex Pretti por parte de ICE.
Esta nueva forma de concentración de poder económico, que tiene como fundamento el sistema feudal digital, tiene sucesos que se conectan entre sí. La decisión de Javier Milei de abrir las puertas a Palantir Technologies implica utilizar las herramientas de la cibervigilancia donde tienen como objetivos:
1) Vigilancia masiva y control social, con la utilización de los softwares de Palantir y las modificaciones recientes mediante DNU que amplían las facultades de la SIDE, abre la puerta a un modelo de vigilancia estatal que podrá arrestar sin necesidad de una orden judicial.
2) Transferencia de datos personales: hay un acuerdo entre el Estado argentino y Palantir para ceder la base de datos de ciudadanos argentinos, violando las leyes de protección de datos personales.
3) Ausencia de control judicial: estas tecnologías realizan seguimientos de los perfiles de usuarios de forma disimulada, donde el control judicial es nulo.
4) Alineamiento ideológico y político: hay una estrecha cercanía entre Javier Milei y Peter Thiel, que el libertario entregaría la infraestructura crítica y de seguridad a los intereses corporativos y geopolíticos extranjeros (CIA, ICE).
5) Sesgo algorítmico y discriminación: El uso de la IA para el patrullaje en redes sociales y análisis de delitos conlleva el riesgo de reproducir sesgos que podrían criminalizar injustamente a amplios sectores de nuestra sociedad.
Relaciones peligrosas para los ciudadanos argentinos
Sebastián Catalano, especialista en nuevas tecnologías, desde el portal Infobae, el 14 de noviembre de 2024 tituló: “Milei estrecha vínculos con los millonarios tech: apoyo de los unicornios y la conexión con la cofradía que reina en Silicon Valley”.
La bajada explicaba: “El presidente tiene diálogo con Elon Musk, a quien asegura haber marcado el camino del puesto que ocupará en el gobierno de Trump. Recibió a Peter Thiel en la Casa Rosada y designó a Alec Oxenford embajador en EE.UU. Mercado Libre, Globant y Endeavor, alineados”.
Palantir Technologies tiene contratos de cibervigilancia con los ejércitos de Estados Unidos, Israel y fuerzas especiales de Inglaterra. Dentro de las agencias a las cuales prestan sus servicios están las agencias de inteligencia norteamericanas CIA y el Mossad israelí. No es casualidad el ataque planificado a territorio venezolano y el posterior secuestro del presidente Maduro. Como así tampoco es casualidad que las tropas israelíes masacren civiles en Gaza y eventualmente la Gestapo de Trump asesine a civiles en las calles de Minneapolis y salga a cazar inmigrantes. Nada es casualidad; existen causalidades.
Lo significativamente puntual es el grado de enojo por parte del monje negro, el funcionario libertario sin cartera, Santiago Caputo, que ante la publicación de la nota de Juan Alonso salió a tratar de justificar lo que no puede justificar ni contraargumentar.
Una empresa de EE.UU. espía a los argentinos
Se trata de Palantir que opera con la CIA, Israel e Inglaterra. El decreto de Javier Gerardo Milei que empodera a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) tiene el objetivo de fundar una Policía Secreta como el ICE de Donald…— Juan Alonso (@jotaalonso) January 24, 2026
Fuentes:
El experimento “Groenlandia”: Trump, los Señores de la Nube y la utopía libertaria Ricardo Falla Carrillo . Filósofo. Jefe del Departamento de Filosofía y Teología de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM)- publicación de El Salmón
La Ruta Marítima del Norte y el Ártico. La Guerra Fría que ya empezó sin disparar un tiro. Parte 3 Mauricio Herrera Kahn Ingeniero Civil Mecánico titulado en la Universidad Técnica del Estado (UTE)
Relaciones peligrosas Artemio López Director Consultora Equis. Perfil
Una empresa de EE.UU. espía a los argentinos Juan Alonso Diario Red

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