El Cessna 210 secuestrado en Vera por la Policía Federal se presume que es uno de los tantos fletes aéreos pagados por una presunta organización que trae droga de Bolivia y luego la distribuye en Rosario y Buenos Aires. Uno de los proveedores era un piloto de rally que fue asesinado la semana pasada, y era el nexo entre el recluso Brian Bilbao con el famoso narco uruguayo Sebastián Marset.

El hallazgo de un avión cargado con 442 kilos de cocaína en una zona rural del departamento Vera, en el norte de Santa Fe, dejó al descubierto una estructura narco con logística aérea, conexiones internacionales y anclaje en Rosario. La aeronave, un Cessna 210, fue interceptada por la Policía Federal y sus dos tripulantes, de nacionalidad boliviana, quedaron detenidos.

Según la investigación, el vuelo formaba parte de una modalidad ya conocida en el circuito del narcotráfico: ingresar la droga por vía aérea, descargarla en zonas rurales y luego redistribuirla en vehículos terrestres hacia distintos puntos del país, principalmente Rosario y Buenos Aires.

La causa, a cargo de los fiscales de la Procunar Matías Scilabra y Santiago Iglesias, bajo la coordinación de Diego Iglesias, permitió avanzar sobre una presunta organización que traía cocaína desde Bolivia, la acopiaba en galpones del interior santafesino y luego la distribuía para su comercialización.

Los operativos se desplegaron en las localidades de Vera y Calchaquí, con intervención del juez de Garantías Carlos Vera Barros, y dejaron como saldo seis detenidos más, además del secuestro de camiones, camionetas y equipos de comunicación satelital. La investigación contó con el aporte clave de la DEA (Drug Enforcement Administration) de Estados Unidos.

El nexo clave: un piloto asesinado y la conexión internacional

Uno de los puntos centrales del expediente es la figura de José Pedro Rojas Velasco, alias “Pepa”, un piloto boliviano que también participaba en competencias de rally y que fue asesinado a tiros el 26 de abril en Bolivia.

De acuerdo a la pesquisa, “Pepa” cumplía un rol estratégico: era el enlace entre proveedores de cocaína en Bolivia y una estructura asentada en Rosario, liderada por Brian Bilbao, quien había sido detenido en noviembre pasado tras permanecer prófugo durante dos años.

Los investigadores lo señalan además como uno de los principales responsables de la distribución de droga en la región, con capacidad de definir entregas, rutas y destinatarios.

Tras su asesinato, surgieron datos que lo vinculan con la organización del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, un nombre de peso en el crimen organizado internacional, con operaciones en distintos países de la región.

Pistas clandestinas y logística en el interior

La investigación también permitió identificar el uso de pistas clandestinas en zonas rurales del norte santafesino, especialmente en cercanías de La Sarnosa, donde los aviones realizaban las llamadas “bajadas”: arrojaban o descargaban la droga para su posterior traslado por tierra.

 

Ese esquema combinaba vuelos desde Bolivia, almacenamiento temporal —lo que en la jerga se conoce como “enfriar” la droga— y distribución escalonada, lo que dificultaba el rastreo y permitía sostener la operatoria en el tiempo.

El operativo que terminó con el secuestro del Cessna y la incautación de la carga representa, según fuentes de la investigación, un golpe significativo a esta red, aunque no descartan nuevas detenciones a medida que avance el análisis de pruebas y comunicaciones.

El caso vuelve a poner en foco el rol del territorio santafesino como corredor logístico del narcotráfico, con conexiones que cruzan fronteras y estructuras que combinan actores locales con organizaciones internacionales.

Fuente: UNO Santa Fe

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