Aunque entre mayo y septiembre suele registrarse el mayor movimiento comercial, la industria del mueble no logra recuperarse. El sector busca adaptarse a los cambios del mercado mientras enfrenta una demanda deprimida.
La profunda caída del consumo en Argentina continúa impactando en distintos sectores productivos y la industria maderera y del mueble de Esperanza no es la excepción. Así lo expresó el presidente de la Cámara de Industriales Madereros de Esperanza, Hugo Hilgert, quien describió un escenario complejo para las empresas de la región.
En diálogo con LT9, el dirigente explicó que la actividad atraviesa una etapa de marcada desaceleración y que la recuperación todavía no aparece en el horizonte. “Tenemos una demanda en baja desde hace varios meses. Hubo pequeños repuntes, pero fueron muy esporádicos. Obviamente estamos bastante preocupados por esta tendencia”, sostuvo.
Ante este panorama, las empresas buscan adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo y en las formas de comercialización. Según Hilgert, muchas firmas están enfocadas en captar nuevos clientes mediante herramientas digitales y nuevas estrategias de marketing. “Estamos buscando llegar a los clientes de otra manera, a través de las redes sociales y de nuevas formas de comercialización”, señaló.
La calidad como diferencial de la industria de Esperanza
Pese al contexto adverso, el empresario destacó que algunas fábricas están logrando buenos resultados gracias a la apuesta por productos de alta calidad y terminaciones diferenciadas. “Es paradójico. Con todos los desafíos tecnológicos y la irrupción de la inteligencia artificial, Esperanza parece estar volviendo a sus raíces”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la ciudad mantiene su prestigio como la histórica Ciudad del Mueble, un atributo que continúa generando interés entre consumidores que buscan productos de mayor nivel.
“Estamos viendo una buena repercusión de quienes nos buscan por la terminación y la calidad. Eso nos permite llegar a un mercado con mayor poder adquisitivo que busca muebles de excelencia”, afirmó.
El período de mayores ventas encuentra al sector en su peor momento
Uno de los aspectos que más preocupa a los industriales es que el período comprendido entre mayo y septiembre suele representar el momento de mayor movimiento comercial para el rubro. Sin embargo, este año la realidad es muy diferente. “Hoy debería ser el pico y estamos en el piso”, graficó Hilgert al describir la situación actual de las ventas.
La frase resume la preocupación de un sector que esperaba una recuperación durante los meses tradicionalmente más fuertes del calendario, pero que sigue enfrentando una demanda muy por debajo de los niveles habituales.
Empleo: sin despidos masivos, pero con ajustes
Respecto del impacto laboral, el titular de la cámara aclaró que no se registran cierres generalizados de empresas ni despidos de magnitud, aunque sí comenzaron a observarse algunas medidas de ajuste.
Entre ellas mencionó la reducción de horas extras, la disminución de la actividad en algunas plantas y casos puntuales en los que no se reemplazó a trabajadores que se jubilaron.
A pesar de estas señales de alerta, el sector mantiene la expectativa de encontrar nuevas oportunidades comerciales que permitan sostener la producción y el empleo en una de las actividades industriales más representativas de la región.
Fuente: UNO Santa Fe


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