Tres bomberos fallecieron en cumplimiento del deber en las últimas 48 horas. El avance de las llamas devora miles de hectáreas en zonas turísticas clave como la Costa Azul y la región de Burdeos. Hay alerta máxima por el impacto ambiental y sanitario.

Una combinación letal de temperaturas que superan holgadamente los 40 grados, vientos cambiantes y una sequía estructural extrema transformó vastas regiones del sur de Europa en un auténtico polvorín. En pleno pico de la temporada estival, las autoridades de Francia, España e Italia batallan a contrarreloj frente a un frente de incendios forestales simultáneos que forzó la evacuación de decenas de miles de residentes y turistas, dejando un saldo trágico de tres bomberos fallecidos en servicio.

La situación es crítica y los reportes de los servicios de emergencia saturan las alertas globales de la Unión Europea, que ya activó su Mecanismo de Protección Civil para movilizar brigadistas y aviones hidrantes en un esfuerzo multinacional sin precedentes para el mes de julio.

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