FM Chalet dialogó con Gustavo Javier Vera ex legislador porteño y titular del Grupo Alameda, quien se refirió a una particular propuesta para solucionar el grave problema del endeudamiento de las familias argentinas. ¿Por que el Estado condonó deudas a grupos empresariales, realizó blanqueos y no condona las deudas de los trabajadores? El gobierno nacional es el principal responsable del endeudamiento de argentinos y argentinas y debe darle solución.
Problemas en la Argentina, problemas en ciudadanos y ciudadanas argentinas, que en algún sentido muchos los han abordado, otros solamente lo han descripto, pero es el endeudamiento y el endeudamiento de familias argentinas para seguir manteniendo un nivel de alimentación y de vida cotidiana que cada vez se refleja más en el endeudamiento. Estamos en línea, quien nos atiende muy amablemente hoy es Gustavo Javier Vera. El ex legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también presidente del Grupo Alameda. ¿Qué tal? Buenos días, Gustavo. ¿Cómo le va?
“Hola, buen día. ¿Cómo estás?”
Pero muy muy bien. Bueno, Gustavo, ustedes han tomado esta problemática que es común en la gran cantidad de argentinos y argentinas que tienen deudas y están muy endeudados. ¿Cómo describe primero la situación y cuál es una de las posibles salidas?
“Bueno, a ver, el 92% de los hogares argentinos están endeudados, el gran parte de sus hogares se utilizan el 38% de sus ingresos para pagar deudas. Deudas que no tiene que ver con ascenso social, deuda que no tiene que ver con renovar el auto, con comprar una casa, con un crédito hipotecario, sino que son deudas que tienen que ver con aspectos esenciales de su vida: comida, remedios, pagar la educación de sus hijos, salud. Y tenés la mayoría de la población económicamente activa que está cobrando un salario o tiene un ingreso por debajo de lo que el propio INDEC establece que es línea de pobreza. O sea, la abrumadora mayoría de los trabajadores y trabajadoras argentinas y argentinos hoy están percibiendo menos de 1.400.000 pesos, que es el límite que el propio INDEC, de manera bastante amañada, establece como límite para no ser pobre. Ahora bien, obviamente, toda esa población, para poder sobrevivir y para poder pagar ante la inflación real creciente, tiene que recurrir a todo tipo de endeudamiento. En blanco, hasta que son molosos incobrables, y después en negro recurriendo a maniobras que son peligrosísimas, como por ejemplo ir al prestamista del barrio que habitualmente suele ser el narco. Hay una admisión por parte del gobierno de que más de cinco millones de personas ya son morosos incobrables. Morosos incobrables que no se van a pegar un corchazo, o sea, morosos incobrables que van a tratar de seguir sobreviviendo, que ya no tienen acceso al sistema formal de crédito y por lo tanto van a tener que recurrir a otro tipo de crédito donde van a seguir estrangulados y ahorcados. Es decir, el corralito de nuestros días, en una versión mucho más pobre, obviamente, de lo que fue el 2001, se llama endeudamiento familiar. Entonces, a mí me resulta increíble que el Parlamento no esté discutiendo este tema como una cuestión de Estado. Porque estamos hablando de la mayoría de la población que no está llegando a fin de mes, que está estrangulada por deudas, que está estrangulada por intereses usurarios, ya no es un problema individual de un grupo de trabajadores, ya no es un problema de tal o cual provincia, esto ocurre de Ushuaia a La Quiaca, concretamente. Y por lo tanto nos parece que es hora de que el Parlamento argentino aborde una ley de emergencia por deudas esenciales, lo que significa, en criollo, estatizar la deuda de todos aquellos hogares que demuestren que tienen ingresos inferiores a la línea de pobreza y las absorba el Estado y el Estado renegocia en condiciones dignas y soberanas con bancos, vintage, etcétera, que hace con esas deudas. Uno dirá, bueno, ¿pero por qué el Estado tiene que hacerse cargo de la deuda de los pobres? Primero porque la indujo, o sea, el Estado indujo. A que la gente se endeudara a partir de haber pisado el salario mínimo vital y móvil, que lo destrozó en dos terceras partes.”
“Hoy tenemos un salario mínimo vital y móvil que es un 60% menos en poder adquisitivo que lo que era en el 2023. Por un lado. Por otro lado, pisaron las paritarias para que esté por debajo de la inflación, tanto nominal como real. Y el salario mínimo vital y móvil, por otro lado, es el parámetro que toman para pagar cuando ahora a los trabajadores que están en negro, a los trabajadores que no están registrados, que es nada más y nada menos que el 44% de los trabajadores. O sea, cuatro trabajadores y medio cada diez trabajan de manera no registrada y perciben salarios que están muy por debajo de la línea de pobreza y algunos en el límite de la indigencia. ¿Entonces, qué estamos planteando? Bueno, que el Estado tiene que rescatar a todos estos trabajadores. Porque es responsable de haberlos inducido a punta de pistola a haberse endeudado y ¿por qué lo tiene que rescatar? porque ya rescató esta democracia en todos los gobiernos rescató a los grupos capitalistas cada vez que estaban en problemas. Alfonsín este tuvo una ley de blanqueo de capitales oscuros de orígenes temporosos opacos. Menen estatizó toda la deuda de las empresas que remató concretamente. La propia Cristina sacó dos leyes de blanqueo. Macri una ley de blanqueo. Milei sacó dos leyes de blanqueo, además se eximieron de multas a los capitalistas, de multas cuando explotan trabajadores, en el caso de Milei. Además, tuvimos la gigantesca especificación asimétrica, donde Duhalde salió al rescate de todos los empresarios, digamos, que tenían deudas en dólares y pagó la diferencia que había entre el dólar y el peso. Entonces, si el Parlamento argentino, en distintas versiones, con diferentes gobiernos, siempre reconoció la emergencia a las patronales, no veo por qué no puede reconocer la emergencia en trabajadores que ni siquiera llegan a cubrir la canasta básica, digamos, para llegar a fin de mes.”
Gustavo, ¿Usted cómo ve esta discusión en el parlamento? ¿Cómo la puede ver?
“Perdísima, por lo tanto, vamos a convocar un montón de organizaciones del pueblo de Ushuaia a La Quiaca, sindicatos, organizaciones sociales, organizaciones originarias, feministas, ambientalistas, de todo tipo, para ponernos a juntar firmas masivamente y para meter presión a instalar en la agenda pública este tema, como nos enseñó Francisco, de la periferia al centro y de abajo hacia arriba. Esta ley sale por la movilización popular, no va a salir por iniciativa de los legisladores. Hay proyectos de los legisladores respecto al endeudamiento, pero fíjate qué interesante. Todos los proyectos que hay para tratar el tema de endeudamiento familiar hablan de moratoria, aplazar deuda, quita, parcial, pero todos te sostienen que los trabajadores que están debajo de la línea de pobreza tienen que pagar la deuda. ¿Ahora, la pregunta del millón es: y por qué los capitalistas en la especificación asimétrica no? ¿Y por qué los que blanquearon capitales no? ¿Y por qué los empresarios que explotan trabajadores y no pagan multas no? ¿O sea, cuál es el criterio? ¿La democracia realmente es un régimen que representa todo el pueblo o solamente está al servicio del rescate de los grandes capitalistas? e incluso los narcotraficantes porque los capitalistas obviamente no entran solamente empresarios sin escrúpulos o también entran sectores vinculados al crimen organizado.”
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FM Chalet 100.9 Santa Fe República Argentina

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