Durante la última dictadura un militante, su esposa embarazada y su hijo de 14 años fueron detenidos y torturados. En la misma causa once trabajadores, militantes políticos y gremiales de esa localidad fueron perseguidos, secuestrados y torturados.
Luis Larpín, integrante del Foro contra la Impunidad y por la Justicia, contó detalles de la causa y explicó la importancia de lograr una sentencia. Además, en diálogo con Tren Urbano sostuvo que el próximo jueves desde la 9 de la mañana se van a manifestar (con los cuidados correspondientes) frente al Juzgado Federal
La Causa
La denuncia se inició en 2014 a través del entonces Secretario de Derechos Humanos de la provincia, en abril de 2015 el fiscal federal Walter Rodríguez promovió la acción penal y porteriormente el fiscal Martín Suárez Faisal, solicitó la detención de ocho personas.
En la causa se investiga la caída del último jefe político del PRT en Santa Fe, Arnaldo Catalino Paez, de su esposa embarazada y de uno de sus hijos, Mario, quien era un niño de 14 años, en febrero de 1980, cuando los capturaron en un campito con hornos de ladrillo, donde trabajaban y vivían, en Lima, provincia de Buenos Aires, a 368 kilómetros de Santa Fe. El operativo siguió con el secuestro de otros ocho compañeros y amigos de Paez en Laguna Paiva, entre marzo y abril de 1980: Daniel Emilio Acosta, Roberto Manuel Soria, Ricardo Nicolás Galván, Juan Carlos Oliver, Hugo Alberto Silva, Juan Carlos Sánchez, Pedro Pablo Moncagatta y Anselmo Miranda.
La mayoría de las víctimas trabajaban en el Frigorífico Nelson. Allí habían conformado la agrupación sindical “La Lucha”, una ramificación del PRT. Otras dos de las víctimas se desempeñaban en los ferrocarriles de Laguna Paiva y Villa Constitución, como integrantes del FAS (Frente Antimperialista por el Socialismo).
Los represores imputados
El principal acusado es Germán Chartier, que operó en inteligencia desde el 24 de marzo de 1971 hasta el 31 de marzo de 1982 y en ese momento era jefe de la División Informaciones policiales de la URI. El fiscal lo imputó como “autor mediato” de secuestros y tormentos; mencionando un informe de la División de Informaciones de los años 1972 y 1973 en la ciudad de Laguna Paiva y en la localidad de Nelson, donde vivían las víctimas, como una de las pruebas de la persecución ideológica que dirigió contra Páez, su familia y sus compañeros.
Eduardo Enrique Riuli es otro, su tono de voz es conocido en Laguna Paiva. En la década del 70′ animaba bailes y luego se lo pudo escuchar en los programas “La nota del día” y “La mañana y nosotras”. También se lo podía ver por el canal de cable de esa localidad, donde estuvo 9 años está al frente de la edición televisiva de “La nota del día”. Ese tono de voz, que hasta hace unos días se escuchó en la emisora paivense, y sus características físicas, fueron las que les permitieron a algunos de los detenidos identificarlo como uno de los más activos a la hora de las torturas.
A Fernando Sebastián Mendoza se lo acusa de haber intervenido en las privaciones ilegítimas de la libertad y torturas padecidas por Pedro Pablo Moncagatta, Daniel Emilio Acosta, Juan Carlos Olivera, Juan Carlos Sánchez y Hugo Alberto Silva. Fue Jefe de la Comisaría de Laguna Paiva entre 1978 y 1984, con el cargo de Subcomisario desde 1979.
Rubén Oscar Insaurralde intervino en la privación ilegítima de la libertad y torturas sufridas por Daniel Emilio Acosta y las torturas padecidas por Juan Anselmo Miranda. Prestó funciones en el D2 entre 1979 y 1985, siendo Sargento al momento de los hechos.

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