El Partido Liberal cuestionó la carta que difundió luego de huir a Estados Unidos, en la que se presentó como “presidente electo”. Otros referentes de la derecha también rechazaron su decisión. En paralelo, la Fiscalía demandó a Meta por publicaciones que promueven el despido de trabajadores debido a sus preferencias políticas.

El Partido Liberal (PL), la formación del senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro, rechazó la carta de tono golpista en la que este se proclamó “presidente electo” (aunque luego lo borró y lo cambió por “líder”, después de huir a Estados Unidos. El rechazo también crece entre otros referentes de la derecha brasileña, que consideran que su decisión podría debilitar a la oposición al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, ganador de las elecciones.

«No me gustó», reconoció el presidente del PL, Valdemar Costa Neto, al llegar este jueves a la casa del expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple bajo arresto domiciliario su condena por golpismo. La visita había sido autorizada por el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.

Por su parte, el senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña se Bolsonaro, también se desmarcó del ex candidato y ratificó la transparencia de los comicios: “Ni el Partido Liberal ni yo podemos afirmar que hubo fraude porque no hay pruebas de eso”.

Dentro del partido existe el temor de que la salida de Bolsonaro del país pueda debilitar a la fuerza política, que se convirtió en la principal bancada del Congreso tras las elecciones generales. En esos comicios, además de la Presidencia, también estuvo en juego la conformación de las cámaras legislativas y de los gobiernos regionales.

De igual manera, su ausencia podría favorecer el ascenso de la esposa de Jair Bolsonaro, Michelle Bolsonaro, recientemente elegida senadora, como principal referente del bolsonarismo. Una posibilidad que no es del agrado de sus hijastros, incluido Flávio, con quien protagonizó un nuevo desencuentro, esta vez de manera pública, en plena precampaña electoral.

El rechazo a la decisión de Flávio Bolsonaro se suma al de otros referentes de la derecha brasileña, como el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, quien, después de conocer el contenido del comunicado difundido el día anterior, le pidió «seguir adelante» y «respetar los resultados de las elecciones».

En una primera versión de aquella carta, Bolsonaro se presentó como «presidente electo». Sin embargo, más tarde publicó una modificación en la que se definió simplemente como «líder» y volvió a insistir en que no reconocía los resultados electorales.

De Freitas, quien en su momento sonó como posible candidato de unidad de la derecha para las elecciones, manifestó que, si bien puede comprender el descontento del hijo mayor del expresidente, el contexto exige «responsabilidad» y «serenidad» para construir una oposición fuerte. Según sostuvo, eso se consigue «respetando el proceso democrático y trabajando dentro de las instituciones».

Esa postura es compartida por buena parte de la derecha, incluidos los partidos que integran el llamado centrão, el bloque de fuerzas de centroderecha que funciona como un espacio de negociación dentro del Congreso y sin el cual resulta imposible sacar adelante la agenda legislativa. Entre ellos se encuentran União Brasil, el Partido Social Democrático (PSD) y el Movimiento Democrático Brasileño (MDB). También comparten esa posición sectores evangélicos.

Nueva demanda contra Meta

El Ministerio Público del Trabajo de Brasil presentó este jueves una demanda judicial contra la multinacional estadounidense Meta para exigirle que retire publicaciones que incentivan a empresarios a vigilar, exponer, no contratar o despedir trabajadores por sus preferencias políticas.

La acción, presentada ante el Tribunal Regional del Trabajo de la Segunda Región, alcanza a las plataformas Instagram, Facebook y Threads, propiedad de la compañía estadounidense, y reclama una indemnización de 50 millones de reales (unos 9,2 millones de dólares) por daños morales colectivos.

En el escrito, los siete fiscales federales del trabajo que firman la demanda sostienen que Meta es responsable de los contenidos difundidos en sus plataformas y advierten que sus mecanismos de recomendación, como la sección «Explorar» de Instagram y los videos sugeridos en «Reels», amplifican la circulación de publicaciones que promueven el acoso electoral. La primera audiencia fue fijada para el 29 de marzo de 2027.

Según la Fiscalía, después de la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el pasado domingo, comenzaron a circular perfiles digitales que orientaban a los empleadores a revisar las redes sociales de sus trabajadores para averiguar por quién habían votado y despedir a quienes hubieran elegido a un candidato distinto del que ellos preferían.

Las denuncias por acoso electoral en el ámbito laboral aumentaron más de un 75 por ciento desde el lunes posterior a la segunda vuelta y llegaron a 1.459 casos en todo Brasil. San Pablo, con 620 denuncias, Minas Gerais, con 351, y Paraná, con 338, fueron los estados con más registros, de acuerdo con datos de la estatal Agencia Brasil.

Durante la campaña electoral brasileña, Lula da Silva había cuestionado el accionar de las grandes plataformas digitales y acusado a Meta de interferir en el debate político. Tras su reelección, defendió la necesidad de establecer reglas para las redes sociales y limitar la difusión de contenidos que puedan afectar a la democracia y al proceso electoral.

GS con información de Europa Press y NA

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