Verstappen ganó por delante de Hamilton, pero el tercer puesto del italiano lo convirtió en el campeón más joven de la Fórmula 1. Colapinto terminó octavo y volvió a sumar en una prueba marcada por incidentes, sanciones y una bandera roja.
Por Mariela Pallero / El Litoral
México tuvo una carrera para seguir sin distraerse y un desenlace para guardar en la historia. Max Verstappen ganó, Lewis Hamilton lo persiguió hasta el final y Kimi Antonelli cruzó la meta tercero para convertirse, a los 20 años y 68 días, en el campeón mundial más joven de la Fórmula 1.
En una tarde que exigió superar largadas, interrupciones y cambios de escenario, el italiano encontró el equilibrio entre cuidar lo que tenía y avanzar cuando apareció la oportunidad. Le alcanzaba con terminar noveno, pero se consagró desde el podio, acompañado por dos pilotos que reúnen once títulos mundiales.

Para Franco Colapinto también hubo una recompensa. El argentino terminó octavo, sumó cuatro puntos y cerró una carrera en la que se destacó desde el arranque. Alpine completó la cosecha con el décimo puesto de Pierre Gasly.
Las Ferrari encendieron la carrera
Hamilton partió desde la pole y sostuvo la punta en los primeros metros. Detrás, George Russell frenó temprano en la llegada a la primera curva y perdió posiciones frente a Leclerc, Verstappen y Antonelli.

La tranquilidad del líder duró poco. Leclerc atacó a su compañero en la secuencia de las curvas 4, 5 y 6, los dos Ferrari se fueron afuera y el monegasco tomó la punta después de recortar por el pasto. Hamilton volvió a la pista con menos velocidad y Verstappen aprovechó para colocarse segundo.
La maniobra abrió una discusión que acompañó buena parte de la primera mitad de carrera. Los comisarios sancionaron a Leclerc con cinco segundos por salir de la pista y obtener una ventaja, pero Hamilton entendía que su compañero podía compensarlos al girar adelante y con aire limpio.
Russell también recibió una penalización, de diez segundos, por el contacto que provocó el trompo de Isack Hadjar en la primera vuelta.
En medio de ese arranque agitado, Colapinto encontró espacio para avanzar. Había largado undécimo con neumáticos medios y completó la primera vuelta séptimo. Una salida firme y bien aprovechada lo puso rápidamente en los puntos, aunque después debió ceder ante los McLaren de Norris y Piastri.
Verstappen encontró la punta en boxes
Los dos Aston Martin quedaron fuera de carrera en el comienzo. Alonso abandonó en boxes y Stroll se detuvo junto a la pista, lo que obligó a neutralizar con un Virtual Safety Car. El equipo informó problemas de presión en los sistemas de las unidades de potencia.

Adelante, Leclerc construyó una diferencia que llegó a superar los cinco segundos. Verstappen, que había elegido medios para el primer tramo mientras sus principales rivales salían con blandos, se mantuvo a la espera de la ventana de detenciones.
El cambio llegó en la vuelta 28. Ferrari y Red Bull llamaron a sus pilotos al mismo tiempo, pero Leclerc tenía que cumplir la sanción antes de que sus mecánicos pudieran trabajar. Verstappen salió por delante y quedó en posición de controlar la carrera una vez completadas las paradas.
Hamilton se detuvo una vuelta después y regresó detrás de su compañero. Antonelli, en cambio, prolongó su primer tramo con blandos y pasó a encabezar el clasificador. Mercedes lo mantuvo en pista hasta la vuelta 44: su ritmo seguía siendo competitivo y permitía estirar la estrategia.
Norris también extendió su primera detención, aunque una parada de seis segundos complicó su carrera. Piastri ya había perdido tiempo en boxes y Russell debió permanecer detenido para cumplir sus diez segundos de penalización.
El accidente de Bottas cambió el escenario
La carrera volvió a cambiar por completo con el fuerte accidente de Valtteri Bottas en la primera curva. Las imágenes apuntaban a una posible falla de la suspensión delantera de su Cadillac antes del impacto contra las defensas.
Primero salió el Safety Car y luego apareció la bandera roja, necesaria para reparar las barreras. Bottas pudo bajar por sus propios medios, fue trasladado al centro médico y más tarde recibió el alta.
La interrupción permitió cambiar neumáticos y preparó un nuevo duelo desde la grilla de partida. Dirección de Carrera revisó el orden de reanudación y Hamilton conservó el tercer lugar, por detrás de Verstappen y Leclerc, con Antonelli cuarto.
Había que volver a largar. Y todavía quedaba mucho por resolver.
Hamilton salió decidido: superó a Leclerc y fue a buscar a Verstappen. Los dos llegaron a tocarse, aunque pudieron continuar sin consecuencias. El monegasco, en cambio, sufrió un fuerte bloqueo que dejó uno de sus neumáticos dañado.
Antonelli aprovechó esa dificultad en la vuelta 48 y lo superó en la primera curva. El movimiento lo devolvió al podio. Tenía margen suficiente para asegurar el campeonato, pero eligió avanzar cuando vio la posibilidad.
En ese reinicio, Colapinto volvió a responder con una buena largada y se mantuvo en la pelea por los puntos.
Otra neutralización y un cierre sin respiro
Todavía faltaba un nuevo golpe de escena. En la vuelta 59, Piastri intentó superar por afuera a Lindblad y ambos se tocaron. El Racing Bulls terminó contra el muro y el Safety Car volvió a reunir al pelotón.
El australiano pudo seguir, aunque con daños. El incidente quedó bajo investigación, al igual que un contacto posterior entre Gasly y Lawson. Hülkenberg, por su parte, recibió diez segundos por el choque con Bearman que terminó con el abandono del piloto de Haas.
La velocidad regresó en la vuelta 63. Verstappen anticipó la aceleración y Hamilton se prendió a su estela, pero no encontró el espacio para desplazarlo. El británico sostuvo la presión hasta la bandera a cuadros y terminó a apenas 799 milésimas.
Antonelli completó el recorrido a 4,006 segundos del ganador. Esta vez, el tercer puesto tuvo el valor de un campeonato y de un récord: en su segunda temporada en la categoría, el italiano alcanzó la cima de la Fórmula 1.
Leclerc resistió los ataques de Norris para terminar cuarto, mientras que Russell fue sexto y Piastri séptimo. Colapinto llegó octavo, a 20,204 segundos de Verstappen, por delante de Lawson y Gasly.
México premió a Verstappen con la victoria y a Franco con el regreso a los puntos. Para Antonelli, la bandera a cuadros marcó algo todavía mayor: el comienzo de su historia como campeón del mundo.

