El Paraná en Santa Fe superará levemente su media histórica
La reciente crecida del río Paraná, originada por las lluvias en la cuenca del río Iguazú, fue calificada por el Instituto Nacional del Agua (INA) como un evento “absolutamente ordinario” que permitirá recuperar niveles más cercanos a los valores históricos habituales para esta época del año.
El ingeniero Juan Borus, referente del organismo, explicó que el repunte cumple una función de transición luego de varios años de aguas medias-bajas y bajantes extremas. Según detalló, el pico registrado en las Cataratas del Iguazú, aunque llegó a cuadruplicar el caudal normal de julio, se encuentra dentro de los parámetros que el sistema puede absorber sin inconvenientes.
En el caso de la capital provincial, el INA estima que el efecto del pulso de agua se reflejará entre el 14 y el 16 de julio. “En el caso de Santa Fe capital, por ejemplo, superaría levemente el valor del promedio de las lecturas de escala de julio de los últimos 25 a 30 años”, agregó. Borus remarcó que el escenario actual no presenta riesgos de desborde y que la crecida solo permitirá que el Paraná recupere una fisonomía más habitual.
El especialista también se refirió al seguimiento del fenómeno El Niño y señaló que aún es prematuro sacar conclusiones definitivas sobre su impacto en la región. De acuerdo con las proyecciones actuales, el calentamiento del Pacífico Ecuatorial alcanzaría su punto crítico hacia fines de octubre o principios de noviembre, momento en el que podrá definirse si el evento será débil, moderado o fuerte. “Hay dudas demasiado significativas como para querer apurarse y bailar más rápido que la música y empezar a dar conclusiones demasiado rotundas”, señaló.
Mientras tanto, el INA ya trabaja con proyecciones de hasta 10 semanas para actividades sensibles al comportamiento del río, como la navegación fluvial y los operadores portuarios del tramo Santa Fe–San Pedro.
La mayor preocupación se concentra en la ganadería de isla, que necesita horizontes de pronóstico más extensos para organizar el eventual traslado de hacienda.
Por ahora, el panorama para los santafesinos es de tranquilidad: el Paraná se encuentra recuperando niveles más cercanos a su comportamiento histórico, sin que la actual crecida represente una amenaza para las ciudades ribereñas.
Fuente: Sin Mordaza

Comenta sobre esta publicación