El presidente del ENERFE, Rodolfo Giacosa, detalló el avance del proyecto clave para el abastecimiento y el desarrollo productivo en la región. Beneficiará a varias localidades del área metropolitana y la costa santafesina.
El Gasoducto Metropolitano de Santa Fe avanza hacia su etapa final y ya alcanza un 90% de ejecución, según confirmó el presidente del ENERFE, Rodolfo Giacosa, quien brindó precisiones sobre el estado de la obra y su impacto en la región.
El funcionario destacó que en las últimas semanas se logró concretar una instancia clave: la conexión al gasoducto nacional GNEA (Gasoducto del Noreste Argentino), un paso que demandó gestiones técnicas y administrativas complejas. “Finalmente se pudo realizar la vinculación, que era fundamental para el funcionamiento del sistema”, explicó en el programa Mañana UNO.
Tramo final y pruebas técnicas
Actualmente, los trabajos se concentran en la finalización de las estaciones de superficie en Arroyo Leyes y San José del Rincón, mientras que resta completar la prueba hidráulica del tramo que une ambas localidades.
Giacosa indicó que, si se cumplen los plazos previstos, para fines de mayo la obra estaría concluida, lo que permitirá comenzar con la inyección de gas y las pruebas operativas antes de su puesta en funcionamiento.
Alcance regional y desarrollo productivo
El Gasoducto Metropolitano se extiende desde Esperanza hasta Arroyo Leyes y tendrá un impacto directo tanto en localidades que ya cuentan con servicio como en aquellas que accederán por primera vez.
Entre las zonas beneficiadas se encuentran:
-Esperanza y Recreo, que podrán ampliar su capacidad de abastecimiento
-Monte Vera, San José del Rincón y Arroyo Leyes, que se incorporan al sistema
-El norte de la ciudad de Santa Fe, con mayor factibilidad de expansión
El titular del ENERFE remarcó que se trata de un gasoducto pensado para el desarrollo productivo, con foco en pymes, comercios y emprendimientos, que suelen ser los primeros en conectarse al servicio.
Cómo funciona el sistema
El esquema parte del GNEA, desde donde se deriva el gas hacia estaciones reductoras de presión ubicadas en distintos puntos del trazado. Estas instalaciones permiten adaptar la presión del fluido para su distribución urbana.
Mientras el gasoducto opera a niveles de alta presión (alrededor de 25 kg), en los domicilios el suministro se reduce a valores mucho menores, aptos para uso cotidiano.
Próximos pasos: redes domiciliarias
Una vez finalizada la obra troncal, comenzará la etapa de construcción de redes de baja presión, que permitirá llevar el servicio a los hogares. Según explicó Giacosa, esta instancia estará a cargo de municipios, cooperativas y empresas distribuidoras, dependiendo de cada localidad. También se implementará el sistema de contribución por mejoras para financiar parte de las conexiones.
Proyección y posibles ampliaciones
Si bien el gasoducto culmina en Arroyo Leyes, desde el ENERFE ya analizan posibles extensiones hacia el norte de la costa santafesina, evaluando alternativas técnicas y económicas.
Entre las opciones en estudio se encuentran: nuevos trazados de gasoductos tradicionales y sistemas de gasoducto virtual mediante transporte de GNC. “Se están evaluando distintas alternativas para definir cuál es la mejor ecuación en términos de inversión y demanda”, señaló el funcionario.
Una obra estratégica
Giacosa subrayó la importancia de aprovechar al máximo la capacidad del sistema, en un contexto donde el transporte de gas en el país requiere nuevas inversiones para duplicar su volumen. En ese sentido, consideró que el Gasoducto Metropolitano es una infraestructura clave para el crecimiento del interior santafesino, al permitir mejorar el acceso a energía y potenciar la actividad económica.
“Son obras fundamentales para el desarrollo de las localidades y para fortalecer el entramado productivo de la provincia”, concluyó.
Fuente: UNO Santa Fe


Comenta sobre esta publicación