El subsecretario de Análisis Criminal, Sebastián Montenotte, aclaró que el agente pertenecía a la sección Canes de Rosario bajo un régimen de “tareas diferentes” sin portación de armas. En tanto, el dueño de casa que se defendió a los tiros en calle Almonacid recuperó la libertad bajo alternativas.
El Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia de Santa Fe adoptó una postura de máxima severidad institucional ante el grave hecho delictivo registrado el pasado lunes en el barrio Liceo Norte de la capital santafesina, el cual tiene como principal sospechoso a un policía.
El subsecretario de Análisis Criminal, Sebastián Montenotte, echó por tierra las primeras versiones periodísticas que indicaban que el uniformado se encontraba en situación de disponibilidad. Por el contrario, el funcionario confirmó que el agente estaba en servicio activo, asignado operativamente a la sección Canes de la Unidad Regional II (Rosario), aunque bajo un régimen administrativo de “tareas diferentes”, condición médica o legal que le prohibía estrictamente la portación de su arma reglamentaria.
La postura oficial y el futuro administrativo del agente
La respuesta de la cartera que conduce la seguridad provincial fue tajante y sin corporativismos. Desde el Ministerio adelantaron que no habrá ningún tipo de contemplación si los peritajes judiciales convalidan la hipótesis de una tentativa de robo.
“Los principales interesados en que se preste un servicio con integridad absoluta hacia la comunidad somos nosotros. Lamentamos profundamente contar con delincuentes dentro de la institución que visten un uniforme”, fustigó Montenotte. El policía implicado permanece internado bajo custodia, recuperándose de heridas de bala en una pierna y en una mano que no ponen en riesgo su vida —sufiertas tras el violento forcejeo dentro de la propiedad—, a la espera de ser imputado en las próximas horas por el fiscal Ignacio Lascurain.
Reconstrucción del supuesto hecho de robo
Según la reconstrucción fiscal, el episodio criminal ocurrió a las 6:30 de la mañana del lunes, cuando el efectivo rosarino rompió de una patada la puerta de ingreso de una vivienda de calle Almonacid al 4.500 con presuntos fines de robo, desatando la violenta reacción del morador.
En paralelo, la situación procesal del propietario del inmueble atacado, identificado como Hugo R., de 32 años, sumó un capítulo decisivo este miércoles en las salas de los Tribunales de Santa Fe. Tras una audiencia de medidas cautelares presidida por la jueza penal Cecilia Labanca, el vecino recuperó la libertad.
El fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Estanislao Giavedoni, le atribuyó formalmente la autoría de los delitos de abuso de armas y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil, debido a que el imputado repelió el atraco utilizando un revólver calibre 38 cargado y apto para el disparo, del cual no poseía las credenciales de legítimo usuario que otorga la ANMaC.
La resolución de libertad se alcanzó mediante un acuerdo técnico entre la fiscalía y el abogado defensor particular, Julio César Palavidini. Las partes pactaron viabilizar un futuro juicio de procedimiento abreviado que contemplará una pena de ejecución condicional (en suspenso).
Mientras avanza ese trámite formal, Hugo R. abandonó las celdas judiciales bajo estrictas medidas alternativas: tiene prohibido portar cualquier tipo de armas y deberá comparecer de manera obligatoria a registrar su firma todos los meses ante los estrados del MPA.
Fuente: UNO Santa Fe



Comenta sobre esta publicación