En la ciudad vecina de Santo Tomé, en enero de 2020 se estableció una ordenanza que se aprobó por unanimidad en el Concejo Municipal de la ciudad; se trata de la Prohibición de Tracción a Sangre. Entre los puntos centrales de la ordenanza, se establece un programa «que tienda a la erradicación del uso de vehículos de tracción a sangre animal y que, a su vez, ofrezca alternativas laborales a aquellos ciudadanos que hoy en día se valen de este medio de transporte para realizar su trabajo». Sobre esta línea, se aborda la dignidad humana, el derecho al trabajo digno de las personas, los derechos del niño, los derechos de los animales, la seguridad vial y la salud pública. Sin embargo, esta ordenanza no se está cumpliendo del todo.
En FM Chalet dialogamos con la abogada animalista Natalia Pallaviccini (Instituto de Derecho animal), para darnos más detalles al respecto.
¿Qué está ocurriendo en Santo Tomé con la tracción a sangre?
❝Esta ordenanza entra en vigencia en enero del 2020, desde esa fecha hasta la actualidad no se ha realizado ninguno de los pasos, ninguna de las acciones que esa ordenanza prevee justamente para llegar al objetivo, en definitiva lo que se plantea es que no exista la tracción animal equina en la ciudad de Santo Tomé. La ordenanza contiene una prohibición, pero se debe realizar una previa de reconversión social, de los carreros y personas que están utilizando actualmente los caballos para recolección informal de residuos. De manera tal, que la intendenta al no comenzar con el primer paso, que es abrir un registro con un plazo de 60 días para que los carreros se inscriban, y luego poder crear el programa de sustitución de la tracción animal equina. Entonces, la ordenanza está vigente, pero no tiene ningún tipo de efectividad.❞
❝Esto está vinculado con la falta de voluntad política, más allá de que yo sea abogada animalista, me preocupa mucho como ciudadana, la realidad es que esta ordenanza como sucede con un montón de leyes a nivel provincial y nacional son el producto del consenso entre quienes nos representan en las legislaturas, del Concejo y del Congreso nacional que implica escuchar a los diferentes sectores de la ciudadanía porque han participado en reuniones que el ejecutivo incluso tiene como la carta de vetarla en caso de que no esté de acuerdo con la ordenanza aprobada por el Concejo con lo cual la puede vetar total o parcialmente esto no lo ha hecho y la ha promulgado, a mi lo que me preocupa es que un Ejecutivo no puede desconocer una normativa vigente que ha surgido de todo un consenso social y sobre todo teniendo en cuenta que esta ordenanza en definitiva lo que se propone es abordar una problemática sensible que no solamente involucra a los animales sino que también es social”.
“Claramente estamos hablando de personas en situación de pobreza y exclusión social que se tienen que valer de caballos para poder realizar algun tipo de actividad para sobrevivir y que ejercen maltrato animal puesto que esos animales no están en condiciones de vivir en una ciudad. Así es que encontrarnos con un ejecutivo que tiene una herramienta que contempla tanto a los derechos de los animales en este caso de los caballos y los derechos de las personas que los utilizan y por una falta de voluntada política o de interés no la quiere aplicar, la verdad que como ciudadana me da muchísima tristeza y bronca porque en definitiva lo que está haciendo la intendenta es contribuir a ese descrédito generalizado que existe hoy en día hacia la clase política porque a ciudadanía mira estas cosas, con que autoridad moral después nos piden a nosotros que cumplamos las normas cuando ellos mismos son los primeros que las están desconociendo”.
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