Vecinos juntaron firmas y sumaron asesoramiento legal a raíz de la continuidad de los inconvenientes. Aducen que no se cumple la ordenanza y el vallado policial sólo amplió los problemas a más vecinos. Gerardo Zamaro vecino del barrio Sargento Cabral, se expresó en Radio FM Chalet sobre los acontecimientos sucedidos en el barrio, con el club bailable Villa Dora.
“Los inconvenientes que hemos tenido vienen de larguísima data con el baile Villa Dora, con el tiempo uno fuimos naturalizando y acostumbrando a vivir mal, luego la pandemia nos marcó una realidad distinta, cuando la pandemia terminó, volvió todo a la normalidad ahí nos dimos cuenta que no merecíamos seguir viviendo de esta forma”, expresó
Hace un mes, el municipio y el ministerio de seguridad comenzaron con operativos en conjunto para intentar ordenar las situaciones que quienes viven en cercanías al lugar plantearon. Sin embargo, lejos de solucionarse los inconvenientes persisten y peor aún, se ampliaron a más cuadras y vecinos.
¿Qué molestias perciben los vecinos allegados al baile?
“Básicamente, el baile arranca a las 11 de la noche del domingo, transcurre medianamente normal con la música de DJ, entre términos soportables, más allá de empezar a haber movimiento de autos, personas. Pero la peor parte llega entre las 3.30 a 4 de la madrugada cuando toca en vivo el grupo musical convocado, ahí es cuando los decibeles son enteramente insoportables, de la adyacencia ningún vecino logra dormir”.
Gerardo contó que además de lo anteriormente citado, luego de los eventos musicales, a pocas horas del amanecer suceden hechos de agresión “Es un desmadre, hay corridas, gritos, botellazos, hasta se agarran a los tiros”.
Escuchá la nota

Comenta sobre esta publicación