La reforma judicial podría tratarse en noviembre con algunos cambios

El Frente de Todos no va a ir al recinto sin los votos garantizados. Son conscientes de que son minoría y necesitan tejer acuerdos. Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto y Hacienda serán las tres comisiones debatirán la reorganización del fuero federal.

El Frente de Todos ya trabaja en la reforma judicial en Diputados. Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto y Hacienda serán las tres comisiones debatirán la reorganización del fuero federal y, posiblemente, le den algunos cambios a la media sanción que llegó del Senado. Cerca de Sergio Massa prevén un trabajo de seis semanas con 15 sesiones en el plenario y llevarlo al recinto a principios de noviembre.

El presidente de Diputados, Sergio Massa, habló el martes pasado con los jefes de la oposición en la reunión de Labor Parlamentaria. Les dijo que finalmente Presupuesto y Hacienda iba a participar del debate. Este fue uno de los reclamos que hizo la bancada de Juntos por el Cambio en el Senado, donde no se les concedió este gusto. El interbloque de Mario Negri (UCR) también sonrió cuando acordaron que las listas de expositores iban a ser definidas por las presidencias y la vices de cada comisión, que están todas a cargo del macrismo. Con esto se reservarían la misma cantidad de oradores que el Frente de Todos en un debate que será caliente y una votación voto a voto. Igualmente, este interbloque le sigue pidiendo al Presidente que retire el proyecto.

El vice de la comisión de Asuntos Constitucionales, Gustavo Menna (UCR), es una de las voces que más se opone a la reorganización del fuero federal. El chubutense sostuvo que el proyecto «va de frente a sancionar una inconstitucionalidad ya declarada: propone cubrir los 23 juzgados con subrogantes, es decir, estructura una justicia provisional, sin independencia, que por eso mismo será permeable a las presiones del poder político». Así, adelanta lo caliente que será la discusión en las comisiones.

Sobre el debate, Massa ya anunció que hay cerca de 50 expositores anotados para participar. «Estamos abiertos a escuchar, a discutir y a modificar si hace falta. Tenemos que sacarnos todos los prejuicios y hacer todo el esfuerzo, cada vez que nos peguen una cachetada tenemos que poner la otra mejilla», señaló el tigrense. El titular de Diputados siempre fue uno de los más moderados a la hora de hablar de esta reforma, y en varias oportunidades sostuvo que estaba dispuesto a implementar algunos cambios a la media sanción que llegó del Senado.

La reorganización del fuero federal es uno de los proyectos que está en el Congreso pero se sigue de cerca en la Casa Rosada. También es el que más rechazo genera en Juntos por el Cambio y más dudas despierta en los bloques menores que suelen acompañar al oficialismo. «Va a ser una negociación global por los votos», adelantó a PáginaI12 una fuente del Frente de Todos que será clave en el debate. En el oficialismo saben que son minoría y no tienen margen para avanzar sin aliados. Por eso, como ya contó este diario, buscarán negociar los votos en paralelo al debate del Presupuesto 2021, donde la asignación de partidas para algunos gobernadores puede cambiar la tendencia.

Una primera aproximación de los votos deja al oficialismo sin ley. Al rechazo de los 116 en contra de Juntos por el Cambio se le suman los tres del bloque de Consenso Federal, los dos de la izquierda, dos socialistas, los cuatro cordobeses que responden al gobernador Juan «Gringo» Schiaretti y la tucumana Betriz Ávila (PJS). Sin embargo, en el oficialismo confían en generar alianzas con los bloques menores, que responden a los ejecutivos de sus provincias, para destrabar la votación.

El Frente de Todos no va a ir al recinto sin los votos garantizados. Son conscientes que son minoría, y la necesidad de tejer acuerdos es muy importante. En la última votación, cuando se sancionó la ley de asistencia al turismo, había el quórum justo para votar (129 diputados), si uno solo se levantaba antes del comienzo del comienzo de la votación, la sesión se caía. «No nos sobra nada», dijo a este diario una de las cabezas del oficialismo.

En esa ocasión los aliados claves fueron los dos de la izquierda, que se abstuvieron de votar pero sí acompañaron con el quórum. También se quedaron en sus bancas siete de los ocho diputados del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, que encabeza el mendocino José Luis Ramón, la neuquina Alma Sapag (MPN) que siempre acompañó al oficialismo. El interbloque lavagnista también aportó lo suyo para no dejar sin ley al Gobierno, como suelen hacerlo, divididos. Los tres de Consenso Federal –Graciela Camaño, Alejandro «Topo» Rodríguez y Jorge Sarghini– y los socialistas Enrique Estévez y Luis Contigiani estuvieron ausentes, mientras que los otros seis (dos del bloque Justicialista y cuatro de Córdoba Federal) acompañaron.

Igualmente, algunos de estos que sí acompañaron en aquella sesión, votarán en contra de la reforma judicial aunque probablemente den quórum. «No sólo apunta al salvataje de la camarilla de gobierno, interpelada por múltiples casos de corrupción, sino también a contar con un aparato judicial adicto que pueda arbitrar ante eventuales choques con otros sectores capitalistas en la medida en que se agrava la bancarrota del país», opinó Romina Del Plá (Partido Obrero) sobre el proyecto del gobierno.

Informe: Antonio Riccobene / Página 12

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