Una organización ambiental apunta contra el Estado por la falta de control y medidas en la laguna Setúbal. Sostienen que las playas “no son sanas”.

Por Mario Córdoba/ UNO Santa Fe

El Movimiento por el Agua (Mopea) hace tiempo viene exponiendo la grave contaminación que hay en la laguna Setúbal y la falta de respuesta del Estado para frenarla y concientizar a la sociedad. Denuncias que toman mayor importancia este verano, ya que la Municipalidad habilitó la mayoría de las playas de Santa Fe porque repuntó el nivel del agua y donde afirman que realizarán controles y muestras de forma periódica.

Hace varios meses vienen denunciando la grave contaminación que se está dando en los distintos ríos de Santa Fe, entre los “más contaminados” se destaca la laguna Setúbal por los desagües clandestinos que terminan desembocando ahí y los residuos urbanos. Si bien no hay una investigación respecto a la calidad de esta agua, desde la organización sostienen su mal estado por los olores y colores que se presentan en el lugar.

“Un estudio de Conicet, de Martín Blettler, publicó que la laguna Setúbal es uno de los espejos de agua con mayor concentración de microplásticos en el mundo”, indicaron integrantes de Mopea.

En lo que refiere al río Salado, apuntaron que los residuos que se encuentran provienen de distintas industrias como el agro, curtiembre, siderúrgica, entre otras. “Hallaron más de 30 agrotóxicos, por eso cuando el nivel del agua baja no alcanza a filtrar todo esto y los niveles de concentración son altísimos y han generado en tres oportunidades de los últimos dos años mortandad de peces de forma masiva”, señalaron.

 

Explicaron que cuando se investiga los niveles de algún tipo de contaminante que puede estar en las aguas se debe saber qué se va a buscar y encontrar los reactores que indican efectivamente lo que contiene o no determinada sustancia. “Assa cuando toma agua de los ríos le hacen cierto tipo de análisis para contaminantes genéricos pero hay otros tipos de factores contaminantes que no lo analizan. Y los productos que ellos tiran para potabilizar no hacen efecto a eso”.

Resaltaron que hay otro factor muy importante que no se analiza en la laguna Setúbal: “Hay una cantidad industrial de fármacos que van por el inodoro y por las bachas del baño. No hay una análisis ni tampoco se lo está combatiendo. Lo mismo con los agroquímicos del lado del Salado. Habilitaron la temporada de playas no saben lo que tiene el agua, entonces no sabés cómo cuidarte de eso y cómo potabilizarla”.

Desde el Mopea buscan ponerse en el lugar de consumidores responsables y exigen saber cuáles son los niveles de calidad de agua, ya que se ingieren pescados de ahí y también se toma. “El sistema de potabilización tiene que ser acorde a lo que está contaminado. Si con cloro lográs sanear ciertas bacterias bárbaro pero después quedan otras que ellos no saben que las tienen porque no las analizan”, dijeron.

Según manifestaron desde la organización, en Aguas Santafesinas hay un laboratorio donde se realizan las muestras y determinan los químicos que usan, poseen una cantidad mínima básica estándar y luego puede que sigan agregando. Por tal motivo, Mopea se propone hacer una nueva visita a la empresa para ver el laboratorio y seguir sumando información sobre la calidad de agua.

El río Coronda también es otro de los ríos contaminados en Santa Fe. Un factor clave de esto es la presencia del Parque Industrial que posee una causa penal por las denuncias de los malos olores y colores que provenían de ese lugar.

“No queremos que el Estado se relaje, sabemos que no es una cuestión que va a cambiar de un día para otro. Sí nos parece que tenemos que empezar a tomar conciencia como lo hicimos con el tema de los residuos y las campañas de reciclaje. No esperemos hasta que esté muerto el río y que ya no haya un pez vivo. La crecida del río no va a ser permanente, hay varios estudios que señalan que va a volver a bajar. Entonces tenemos que comenzar a tomar conciencia de que quizás vayamos a convivir por mucho tiempo con niveles más bajos de agua de lo que estábamos acostumbrados”, apuntaron.

Esta bajante es una preocupación porque para que el agua tenga oxígeno para los peces se necesita más control. “No se le puede tirar la misma cantidad de cosas que se le tiraba antes porque es mucho más difícil que esté apta y sana para la vida de los peces, de los cuales nos alimentamos, y el agua potable para que realmente siga siendo potable como ellos dicen”, expresaron. Y agregaron: “Que el Estado sea consciente de que las playas que habilitaron esta temporada no están absolutamente inocuas y no son sanas. Para advertir a la población que no es cosa menor es la denuncia que se hizo en el Salado”.

Por todas estas razones desde Mopea insisten en el pedido de información pública ambiental que sostienen que el Estado debe dar.

 

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