Las derrotas frente a Ferro y Chaco For Ever dejaron al entrenador en una situación límite. La dirigencia evaluó alternativas y decidió sostenerlo, pero el duelo del sábado aparece como una prueba determinante para su futuro.
Ezequiel Medrán atraviesa el momento más delicado desde que asumió como entrenador de Colón. Las dos derrotas consecutivas, primero frente a Ferro y luego como local ante Chaco For Ever, cambiaron por completo el panorama y redujeron el margen de error del cuerpo técnico.
El propio DT admitió que el equipo vive su etapa más complicada, una sensación que también comenzó a instalarse puertas adentro del club. Los resultados recientes golpearon la confianza que había construido durante buena parte del campeonato y encendieron las alarmas en la dirigencia.
La caída frente a Ferro representó una oportunidad perdida para demostrar que Colón podía competir con uno de los principales candidatos al ascenso. Sin embargo, el golpe más duro llegó en Santa Fe, con la derrota ante Chaco For Ever, el último de la zona, un rival al que además el Sabalero no pudo vencer en ninguno de los dos cruces de la temporada.
La dirigencia analizó otras opciones
Ante ese escenario, los dirigentes encargados del fútbol comenzaron a evaluar distintos caminos y realizaron consultas para conocer la situación de otros entrenadores.
No obstante, ninguno de los técnicos sondeados estaba disponible para asumir el cargo, por lo que la posibilidad de un cambio inmediato quedó descartada.
Así, Medrán continuará al frente del plantel, aunque sin una ratificación pública ni un respaldo absoluto. El crédito que tenía semanas atrás se redujo considerablemente.
Acassuso, el partido que puede definir su continuidad
Más allá de que la dirigencia decidió sostenerlo, en Colón tienen claro que el encuentro de este sábado frente a Acassuso será determinante para el futuro de Medrán.
Puertas adentro entienden que ese compromiso marcará un antes y un después: una victoria le permitiría recuperar aire y fortalecer su continuidad, mientras que un nuevo traspié podría precipitar el final de su ciclo.
Por eso, más que tres puntos, lo que estará en juego ante Acassuso será la permanencia del entrenador al frente del equipo.
Los números no alcanzan para disipar las dudas
En términos estadísticos, Medrán acumula una campaña de nueve victorias, ocho empates y cinco derrotas, con 35 puntos obtenidos y una efectividad del 54%.
Sin embargo, el cuestionamiento pasa por otro lado. Colón no logró imponerse en los partidos que podían consolidarlo como candidato al ascenso y eso terminó debilitando la imagen del equipo y de su entrenador.
Con ese contexto, todas las miradas estarán puestas en el compromiso frente a Acassuso, un partido que, más allá del resultado deportivo, podría definir el futuro de Ezequiel Medrán como entrenador de Colón.
Fuente: SIN MORDAZA

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