Un nuevo podio internacional para Mariela Delgado. La representante argentina de paraciclismo se consagró campeona en la carrera de ruta de la Copa del Mundo de Ostende, Bélgica, y así se colgó la medalla dorada en su categoría.
Mariela Delgado tenía 21 años cuando el destino le guiñó un ojo. Estaba en Posadas y Miguel Camargo la invitó a ingresar al mundo del ciclismo competitivo. “Hasta ese momento iba y venía en bicicleta por la ciudad. Nunca me imaginé que podía llegar tan lejos”, dice. Así, casi inesperadamente, encontró en ese deporte una pasión que fue creciendo a pasos agigantados y que está a punto de convertirla en la primera atleta argentino de la historia que participará en un mismo Juego Panamericano y Parapanamericano.
“De chiquita hacía gimnasia artísitica, natación y voley. Siempre amé el deporte”, recuerda Delgado en el CeNARD, donde se entrena diariamente para participar en Toronto 2015. “Nunca pensé en competir en la elite porque tengo un problema de nacimiento”, explica y se refiere al trastorno del plexo braquial que le limita los movimientos de su brazo derecho. “Me hice zurda por obligación”, aclara.

Entonces Mariela Delgado se dedicó al ciclismo en serio. “Era muy difícil competir contra los atletas convencionales porque a mí me costaba mucho el arranque y mantenerme derecha en la partida. Arrancaba con desventaja, pero en la segunda vuelta era la más rápida. Y esas milésimas de segundo cuentan”, cuenta quien en ese entonces representaba a Ciclista de Rafaela. Pese al defecto con el que pedaleaba contra el resto, Delgado sumó tres títulos argentinos: ganó el Campeonato de ruta en pelotón en 2013 y el Campeonato de pista en velocidad en 2012 y 2013.
Una tarde le llegó el ofrecimiento: participar en el ciclismo adaptado. “No sabía que existía”, reconoce. Fue en 2013 cuando los médicos clasificadores determinaron que ella podía participar en la categoría C5. Entonces comenzó un nuevo camino de la mano de su entrenador Martín Ferrari y obtuvo cuatro Campeonatos Argentinos (dos en pelotón y dos en contrareloj).
En Tokyo 2020, la misionera obtuvo diploma, la atleta terminó séptima en el time trial de la clase C5 de ciclismo de ruta. Su marca fue de 43:19.82, siete segundos detrás de la británica Sarah Storey.
Foto portada: Guto Muñiz.

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