Mer Martínez es activista transfeminista por los derechos humanos y docente del sistema público. Viene siendo atacada luego de su participación en la protesta del 6 de agosto frente a la sede de La Libertad Avanza.
La activista transfeminista por los derechos humanos y profesora de Ciencia Política, Mer Martínez, está siendo foco de una campaña de exposición y violencia digital de parte de militantes de La Libertad Avanza en Salta.
El ataque es una represalia contra la docente por participar del escrache a la sede partidaria de LLA el 6 de agosto último, en el contexto de la protesta contra la modificación de la ley de tierras impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La exposición se inició en redes sociales del medio libertario “Mirada Crítica”, donde la docente fue expuesta y donde se cuestiona su participación en la protesta.
Este medio difundió un video en el que se ve a Martínez en el momento que discutía con personal policial femenino fuera de la sede de LLA. Según relató la docente, una de las agentes le quitó un fibrón con el que había escrito en la pared y le dobló la muñeca para reducirla. “Todavía me duele la muñeca”, dijo.
Martínez rechazó la versión difundida de que habría agredido a una policía. “Lo que ellos llaman agresión es básicamente defenderme, para que me suelten y no me toquen. No tienen ninguna justificación para ponerme una mano encima”, expresó.
“Cualquier salteño sabe que si yo hubiera puesto una mano sobre un policía, no hubiera seguido caminando en la marcha”, señaló.
Relató que el viernes último ni bien despertó se enteró de “que este medio, Mirada Crítica, había publicado esta primera historia de los disturbios, y de ahí llegaron a mí y no pararon más”.
La docente explicó que también tomaron contenido de sus redes personales y lo difundieron descontextualizado para generar ataques de odio. Entre estos, una historia de Instagram en la que hablaba de utilizar gorra, lentes o un pasamontañas en futuras manifestaciones.
Las redes de Martínez son públicas porque también las utiliza para promocionar sus clases y como herramienta de activismo. Allí publica contenidos sobre Educación Sexual Integral, derechos humanos y derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos.
Los ataques pasaron rápidamente de la discusión política a su aspecto físico, su identidad de género y su trabajo. “El nivel de odio, el nivel de misoginia y el nivel de acoso o ciberacoso que estoy recibiendo es insostenible”, afirmó.
También contó que recibió amenazas de muerte. Entre los comentarios en las publicaciones de militantes libertarios, aparecen expresiones como “un tiro y al río”, referencias a que pasará un “Falcon” y amenazas con atacarla físicamente.
“Antes de que sepan que era profesora, era una ignorante, era una negra de mierda, una kuka, una vacuna”, contó.
Luego comenzaron los ataques vinculados con su identidad. “Ya es una cuestión personal conmigo, con mi aspecto físico, con mi identidad de género, con mi manera de expresar mi género”, sostuvo.
La exposición también alcanzó su trabajo, ya que militantes libertarios empezaron a requerir públicamente la intervención del Ministerio de Educación y la amenazaron con enviarle el video a la ministra para cuestionar que continuara dando clases. Frente a esto, Martínez subrayó en el momento en el que asistió a la protesta no estaba en horario laboral, “no estaba con ningún uniforme de los colegios en los que trabajo”.
Asimismo, Martínez defendió su trayectoria, formación e idoneidad docente. Además de profesora, es especialista en Inclusión y TIC y tiene diplomados en Derechos Humanos y Género (CLACSO), en Violencia de Género y en Acompañamiento en Adicciones (SEDRONAR).
“Para una persona que viene de una clase obrera súper humilde y es la segunda profesional de la familia, no es poco que hablen así del trabajo de una”, afirmó. Según relató, lleva diez años ejerciendo y nunca tuvo un sumario ni problemas con estudiantes, padres, madres o familias.
Durante la movilización también marchó junto a estudiantes jóvenes adultos del BSPA, donde trabaja. “Este relato que quieren crear sobre mí de que soy una docente pésima o de que los quiero manipular se cae por su propio peso si entrevistaran a dos o tres de mis estudiantes”, sostuvo.
La educación pública en juego
Mer Martínez es docente de la educación pública. Desde ese lugar advirtió que esta situación está siendo utilizada para atacar a la docencia y desviar la atención de los problemas que atraviesan las escuelas.
“Me parece súper cínico y peligroso que estén más preocupados por que una profesora discuta con la policía o escriba en una pared, a ponerse a revisar todas las irregularidades que suceden en el sistema educativo”, afirmó.
Entre esas problemáticas mencionó situaciones de violencia y acoso que no son atendidas por las instituciones, además de la precarización laboral y las dificultades económicas de los estudiantes.
“Quiero decirles que nuestros estudiantes se nos están desmayando de hambre porque no tienen plata para desayunar y comer”, sostuvo.
Contó que muchos adolescentes y jóvenes hacen una sola comida al día. “Esta docente piquetera, como me dijeron, pone de su bolsillo, siendo una docente precarizada que no puede ni siquiera pagar un alquiler (…) Junto a los colegas, ponemos de nuestro bolsillo para que nuestros estudiantes tengan por lo menos algo caliente en la panza”, afirmó.
A la docente se le quebró la voz al poner en palabras las situaciones que vivencia a diario con sus estudiantes. Dijo que ve “a los chicos durmiéndose sentados porque estuvieron trabajando todo el día por dos pesos y aun así van y quieren seguir estudiando”.
A eso sumó su preocupación por la salud mental del estudiantado. “Los adolescentes están completamente solos”, afirmó. “En clases pasamos la mitad de la hora hablando de las angustias que tienen los jóvenes porque los padres no llegan a fin de mes”, contó.
Por eso, frente a quienes cuestionan su presencia frente a un aula: “Yo no soy el problema del sistema educativo”, enfatizó.
Denuncia y solidaridad
Martínez dijo que intentó comunicarse con los responsables de las redes sociales “Mirada Crítica” para reclamar por los contenidos difundidos, pero no obtuvo respuesta. Según pudo averiguar, de estas redes participa el convencional constituyente de LLA, Gino Donato Dimatteo. La docente indicó que trató de contactarlo por teléfono pero no le respondió.
Y planteó la contradicción que existe entre el discurso de la “Libertad” que sostiene la LLA y el hostigamiento que ejercen contra quienes se expresan en una protesta. “Esto es pura censura y persecución”, afirmó.
La docente pudo asesorarse legalmente y evalúa las medidas a seguir.
Por otra parte, contó que recibió la solidaridad de colegas, de organizaciones de derechos humanos, la comunidad LGBTIQ+ y distintos espacios sociales. Pero destacó especialmente el respaldo de sus estudiantes: “El mejor apañe que recibí fue de mis propios estudiantes. Ellos me están defendiendo”.
A pesar de las amenazas, la docente dijo que no piensa dejar de expresarse. “No tengo miedo”, aseguró.
Pero reconoció otros temores: “Me da miedo que mis estudiantes se me suiciden. Me da miedo que mis estudiantes no coman”.
Ante la escala de los mensajes de odio, también expresó preocupación por su hijo. “Yo soy apartidaria. Ya es una cuestión de integridad física de la que estamos hablando acá”, afirmó.
Su reclamo apunta a cambiar el eje de la discusión: “Si están preocupados por la educación de sus hijos, preocúpense de verdad”. Para ella, el hambre, la precarización, la violencia y la salud mental de niños, niñas, adolescentes y jóvenes son problemas mucho más urgentes que una docente que participó de una protesta.
Fuente: Página 12

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