El presidente comunal Rodrigo Acevedo describió la crítica situación que atraviesa el oeste del distrito, donde más de 250 mil hectáreas permanecen bajo agua desde abril. La ganadería es una de las actividades más afectadas y crece la preocupación por el impacto que pueda tener el fenómeno de El Niño en los próximos meses.
La localidad de Fortín Olmos, ubicada aproximadamente a unos 350 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, atraviesa una situación crítica por las inundaciones que afectan desde abril a una extensa superficie de los Bajos Submeridionales.
En el oeste del distrito, más de 250 mil hectáreas permanecen bajo agua y el impacto se concentra especialmente en la actividad ganadera.
En diálogo con Amanecer no es poco, el presidente comunal Rodrigo Acevedo advirtió que el escenario productivo es “catastrófico” y manifestó su preocupación por lo que pueda ocurrir durante los próximos meses.

Una extensa zona bajo agua
Acevedo explicó que el distrito recibe un importante caudal de agua proveniente de otras zonas y provincias. Según detalló, el escurrimiento llega desde Santiago del Estero, Chaco y el departamento 9 de Julio, atraviesa distintos sectores de los Bajos Submeridionales y encuentra en Fortín Olmos una zona de escasa pendiente que dificulta el drenaje.
“Nosotros recibimos del Chaco, recibimos de Santiago y del departamento 9 de Julio todo ese caudal”, explicó el presidente comunal. Y remarcó que el problema no está vinculado únicamente con las lluvias registradas en la localidad: “No nos preocupan las lluvias. Nos llovió 300 el 6 de abril y no tuvimos un inundado en el pueblo porque los sistemas de desagües funcionaron”.
La situación más grave se concentra hacia el oeste del arroyo Golondrina. Acevedo diferenció ese sector de la zona este del distrito y describió un panorama completamente distinto: “Del arroyo Golondrina para el oeste es una desolación tremenda la que te encontrás”.
El mandatario local señaló que la afectación productiva se mantiene desde el 6 de abril y que los productores ganaderos enfrentan serias dificultades para retirar la hacienda. “No tienen lugar donde llevar su producción”, explicó, al advertir que muchos campos de la zona continúan anegados.

Preocupación por la ganadería y los próximos meses
La falta de terrenos disponibles para trasladar los animales se convirtió en uno de los principales problemas. Acevedo contó que algunos productores todavía intentan sostener la hacienda en los campos, pese al riesgo que implica, y señaló que ya se registraron situaciones de mortandad de terneros.
“En cambio, si lo dejan ahí, nuestro pronóstico es que no va a quedar nada”, sostuvo el presidente comunal al referirse a los productores que todavía resisten sin poder trasladar sus animales.
La emergencia también afectó la vida cotidiana de quienes permanecen en los establecimientos rurales. Acevedo relató que durante meses algunos trabajadores tuvieron que recibir provisiones en lancha porque los caminos estaban intransitables. “Durante cuatro meses le estuvieron llevando provisiones a sus peones en lancha por el cauce del arroyo”, contó.
De cara al último trimestre del año, la preocupación se extiende al posible impacto del fenómeno de El Niño. Acevedo explicó que el municipio convocó a la Junta de Protección Civil para anticiparse a un eventual agravamiento de la situación y preparar provisiones y asistencia para los parajes que podrían quedar aislados.
“Primero tratando de salvaguardar lo humano. Y después, en términos de producción, tratando de hablar con todos los productores para ver si pueden ubicar sus animales en otro lado”, planteó.
Para Acevedo, el escenario productivo ya es extremadamente delicado. “No existe producción en este momento”, afirmó, y describió la magnitud de la inundación con una imagen contundente: “Es ver 200.000 hectáreas bajo agua, es encontrarse con descubrir un mar”.
Fuente: LT9

Comenta sobre esta publicación