En septiembre, llegarán a la sede del Rectorado de la UNL con meses de preparación. Los alumnos secundarios participan como delegados o embajadores representando a distintos países miembros de la ONU.
Durante tres días, cerca de 400 estudiantes secundarios de 15 escuelas públicas y privadas de Santa Fe y Santo Tomé dejarán por un momento las aulas para ponerse en la piel de embajadores, autoridades y periodistas. Será en el marco del Modelo de Naciones Unidas (ONU), una propuesta del programa Uniendo Metas de la Asociación Conciencia que busca que los adolescentes aprendan a debatir, negociar, argumentar y construir consensos desde una perspectiva diferente.
La edición 2026 tendrá lugar los días 17, 18 y 19 de septiembre en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), en la sede del Rectorado y en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. La cifra de participantes marca un crecimiento significativo con relación al año pasado.
Uniendo Metas comenzó a desarrollar el Modelo ONU en Santa Fe en 2013. Después de una interrupción en 2018, la propuesta regresó en 2023 y desde entonces volvió a instalarse en el calendario educativo de la ciudad.
La dinámica es una simulación de las Naciones Unidas. Los estudiantes representan a distintos países y deben asumir sus posiciones frente a problemáticas de la agenda internacional, incluso cuando esas posturas sean muy diferentes de sus propias ideas.
“Lo que buscamos es que ellos entiendan que se ponen en una perspectiva que no viven en su día a día. Capaz tienen que representar un país que no tiene nada que ver con sus ideologías, con su etnia o con su religión y tienen que ponerse en ese lugar, entenderlo, representarlo y defenderlo a capa y espada”, contaron María Paz Notaro Santiago, Candela Ruggeri y María Eugenia Cociancich, jóvenes universitarias y voluntarias del programa.

La escena también tiene su cuota de color. Los estudiantes deben caracterizarse como diplomáticos y representar al país que les fue asignado, respetando la formalidad de la vestimenta que se utiliza en Naciones Unidas.
Capacitación y preparación previa
El Modelo es el resultado de un proceso que comenzó en junio. Las capacitaciones se realizan los viernes, aproximadamente cada 15 días, durante tres horas.
“Las capacitaciones comenzaron con el lanzamiento en junio y se fueron dictando hasta la semana pasada. Ahora tenemos el examen de autoridades, después viene el pre modelo, que es como una pre simulación donde los chicos ponen en práctica todo lo que fueron aprendiendo, y finalmente el modelo en sí”, explicaron las jóvenes.
“Nosotros les explicamos cómo funciona cada órgano, los tópicos, cómo desarrollar cada producción escrita y los acompañamos desde la primera capacitación hasta incluso los días del modelo. Estamos con ellos ante cualquier duda”, contaron.
El trabajo continúa además en las escuelas. Allí, docentes y estudiantes avanzan con la investigación y la preparación de los documentos y discursos. La modalidad depende de cada institución: algunas destinan horas de clase al proyecto y otras dejan buena parte del trabajo para realizarlo de manera extracurricular.
La propuesta exige investigación previa, preparación de discursos y elaboración de documentos de posición. Durante los tres días de septiembre se simularán distintos órganos de Naciones Unidas: la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos. A ellos se suma la Sala de Tratados Internacionales, donde los embajadores negocian y buscan llegar a acuerdos.
“En la Sala de Tratados Internacionales los embajadores negocian entre ellos y llegan a acuerdos sobre distintas temáticas que después se materializan en tratados internacionales. En el Consejo de Seguridad se hacen resoluciones y en la Asamblea General y en Derechos Humanos también trabajan sobre proyectos de resolución”, explicaron.

La preparación no termina en conocer la geopolítica. La propuesta pone el foco en habilidades que atraviesan la vida escolar, universitaria y laboral: oratoria, argumentación, resolución de problemas, negociación y trabajo en equipo.
“Les permite desarrollar sus habilidades blandas, esto de exponer frente a un grupo numeroso y lograr consensos a través del respeto. Y también está bueno porque esas habilidades se trabajan fuera del aula, lo que les da otro nivel de disciplina y de voluntad”, señalaron.
De juventud a los conflictos internacionales
Los temas que se trabajan tampoco son elegidos al azar. La capacitación busca acercar a los estudiantes a cuestiones que forman parte de la agenda internacional actual.
Este año, la Asamblea General abordará la juventud; la Sala de Tratados Internacionales trabajará sobre el financiamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030; y el Consejo de Derechos Humanos tendrá como eje la violencia de género. En el Consejo de Seguridad se abordarán distintos conflictos y situaciones internacionales, entre ellos Israel y Palestina, Irán, Sudán y Venezuela.
En total, serán alrededor de 70 los países representados por los estudiantes. “Los capacitamos en cuestiones que son agenda del momento, tópicos que se suelen tratar en Naciones Unidas. Y son temas interesantes porque los chicos tienen que investigar, entender las distintas posiciones y después defender una postura que muchas veces no es la propia”, remarcaron.
Futuros periodistas
Una de las novedades que se incorporó a la propuesta es la posibilidad de participar desde un grupo de prensa. Son estudiantes que se interesan por el periodismo o la comunicación y que tienen la tarea de cubrir lo que ocurre durante el modelo.
“Son chicos que quizás tienen ganas de estudiar algo relacionado con periodismo, Ciencias de la Comunicación o carreras similares. Cubren todo el modelo, cuentan qué va pasando en los órganos, qué país hizo un acuerdo con otro y hacen las producciones periodísticas”, explicaron las voluntarias.

La iniciativa se complementa con las redes sociales del propio Modelo ONU y con una capacitación específica brindada por estudiantes de Comunicación.
Así, la propuesta amplía las formas de participación: no todos tienen que ser diplomáticos. También pueden ocupar roles de autoridades, encargadas de moderar los debates y organizar el funcionamiento de las salas, o formar parte del equipo de prensa.
Al finalizar las jornadas, el primer puesto a la mejor delegación se gana una beca para ir al encuentro nacional de Uniendo Metas.
Un puente hacia la universidad
Detrás de la simulación diplomática hay otro objetivo: que los adolescentes incorporen herramientas que puedan servirles después de terminar la escuela. Las tres voluntarias son universitarias o profesionales y, desde ese lugar, también buscan transmitir sus propias experiencias.
“Nos pasó en la última capacitación que vinieron muchos a preguntarnos sobre las carreras que estudiábamos. Es impresionante la cantidad de chicos que, gracias al modelo, terminan definiendo la elección de su carrera. En Relaciones Internacionales, por ejemplo, es muchísimo. Cada año se duplica o triplica”, señalaron.
El proyecto también se sostiene en una particular lógica de participación: muchos de quienes alguna vez fueron estudiantes del modelo regresan después como voluntarios. “Se crea mucho esto de los ex participantes queremos devolver todo lo que a uno le enseñaron previamente. Está bueno porque es como un proceso de retroalimentación”, resumieron.
Fuente: El Litoral

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