La falta de percepción de la realidad en muchos casos es un mecanismo de defensa ,que conjuntamente con la negación son procesos psicológicos inconscientes que permiten a las personas o grupos de personas evitar enfrentar situaciones o emociones dolorosas o amenazantes.
Las negaciones a las que nos referimos en términos generales serían las siguientes: El equipo no tiene jerarquía necesaria para la categoría. El equipo no tiene funcionamiento adecuado para lograr grandes objetivos. La culpa del lugar que ocupa en la tabla la tienen solo los jugadores y el cuerpo técnico. Un proyecto se planifica de manera integral cumpliendo objetivos a corto mediano y largo plazo. Administrando recursos escasos no se pueden lograr grandes objetivos.
Estas negaciones solo conducen a la realidad que enfrenta hoy Colón, aunque esto ya se evidenció el año pasado pues en ningún momento se pudo ver la realidad en la primera parte del torneo pasado, cuando había presupuesto y la urgencia era retornar inmediatamente a la primera, nunca importó como jugaba, lo importante era ganar y estar arriba. Pero las mentiras tienen patas cortas y cuando la realidad desnudó las limitaciones sobrevino la frustración de perder la punta primero y luego claudicar en el octogonal.
Nuevo torneo, nuevas ilusiones , pero este año comenzó con un proyecto y nuevas caras que aparentemente tenían un proyecto a largo plazo. Las ilusiones renovadas desde la dirigencia y el plantel profesional que tenían como horizonte como objetivo fundamental retornar a la primera división pero con argumentos de un verdadero proyecto.
Toda esta ilusión duró lo que duraron los resultados deportivos, cuando esto se complico se recurrió a saltar los fusibles que en el fútbol son los Directores Técnicos, cuando todo esto no funcionó y se caía en un pozo de resultados y sobre todo en el estado anímico, que tiene razones simples, existe en los hinchas, dirigentes y socios de Colón una enorme expectativa de triunfalismo que nada tiene que ver con la realidad. La gran expectativa es volver a validar de manera urgente pertenecer al más alto nivel del fútbol campeón del mundo, lugares limitados y que muchos clubes aspirar a lograr, por el prestigio y por los grandes negocios que se llevan a cabo como Pymes productoras de la mayor materia prima que genera el fútbol argentino, básicamente ser la vidriera de noveles jugadores.
Las diferentes expectativas que tienen jugadores, cuerpo técnico, dirigentes, representantes de jugadores, socios y simpatizantes son claramente diferentes, pues en cada sector existen intereses diferentes y en esa puja de intereses quedan atrapados los más fanáticos que como un péndulo van desde el frenesí del éxito deportivo si los resultados se dan, hasta la más oscura depresión si el equipo no gana ni juega bien.
La única verdad es la realidad, la verdad duele pero nunca ofende y hoy por hoy la verdad de Colón marca que está a 9 puntos del último equipo que entra al octogonal para sacar el boleto de una oportunidad del retorno y a 13 puntos de CADU el penúltimo y que pierde la categoría y pasará a jugar la B Metro, la tercera categoría del futbol profesional en Argentina. Solo faltan 10 fechas para el final del Torneo, es decir 30 puntos en disputa que matemáticamente aún se puede alimentar las expectativas de sacar un boleto a la ilusión de retornar.
Ahora bien los números ayudan a ilusionarse pero el gran problema es la imposibilidad de percibir la realidad pues los grandes objetivos no se consiguen solo con buena voluntad sino que es un cúmulo de variables que se deben conjugar, un equipo que tenga hambre de gloria y cuando uno se refiere a equipo incluye a socios, simpatizantes, dirigentes , cuerpo técnico y jugadores, cuando alguna de esas variables no está a la altura de los desafíos llegan las decepciones de las expectativas que se tenían.
Lo fundamental es evaluar a las variables ¿Para que está el equipo? ¿Qué objetivos aspira obtener? ¿Que objetivos realmente puede lograr? ¿Que herramientas tiene el equipo para lograr objetivos? ¿Se pueden potenciar las aptitudes y minimizar las limitaciones? Muchos hinchas de Colón hoy por hoy solo piensan en salvar la categoría y solo acumular puntos para el año que viene, que es un pensamiento que logra ver la realidad. Pensar en entrar a un octogonal hoy por hoy es una quimera que de lograrlo prolongaría el éxtasis o la depresión como un péndulo emocional que hay que sobrellevar. Aunque de que quizás suponiendo que todo salga de la mejor manera, se tendrá que pensar en otras estructuras de todos los niveles para aspirar el ascenso y la estabilidad en primera división.
Esta tarde lluviosa que implicaba todo un gran desafío al hincha sabalero acercarse a alentar al club de sus amores, muchos hicieron el esfuerzo y estuvieron presentes, muchos otros lo vieron desde la calidez de sus hogares , tanto unos como otros como ese péndulo se volvieron a decepcionar con el rendimiento del equipo que realmente tiene ese nivel y no se le puede pedir más, ganar , empatar o perder son generalmente resultados que no necesariamente se ajustan a un rendimiento futbolístico. Este Colón de Minella tiene alma deportiva solo le falta trabajo, ritmo y la cuota de calidad que tienen muchos de sus jugadores.
FM Chalet 100.9

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