El robo ocurrió después de las 2 de la madrugada en un comercio ubicado en Obispo Gelabert y Francia, en el barrio Constituyentes. La activación de la alarma alertó al propietario, quien luego constató que habían forzado el ingreso y la faltante de los elementos.
Por Juan Trento / UNO Santa Fe
Este miércoles, alrededor de las 2.20 de la madrugada, se produjo un robo en un local comercial ubicado en la intersección de las calles Obispo Gelabert y Francia, en el barrio Constituyentes de la ciudad de Santa Fe.
El hecho fue advertido luego de que la empresa de alarmas notificara la activación del sistema de ingreso del comercio. Ante esta situación, oficiales del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe fueron comisionados al lugar por la central de emergencias 911.
Al arribar, los agentes constataron que tanto la reja como la puerta del local se encontraban abiertas. Inmediatamente verificaron el interior del comercio para determinar si había personas en el lugar, aunque el resultado fue negativo.
El propietario constató el faltante
Poco después llegó al lugar el propietario del comercio, quien manifestó que había recibido un llamado de la empresa de alarmas informándole sobre la activación del sistema y solicitándole que se dirigiera al local.
Una vez allí, constató el faltante de $119.000 en efectivo, distribuidos en billetes de $1.000 y $2.000, además de un teléfono celular Samsung A51, de color negro, con funda protectora negra y la pantalla astillada.
La investigación quedó en manos del MPA
Los policías informaron lo ocurrido a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital, que dio intervención al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El fiscal ordenó que se identifique a vecinos y otras personas que puedan aportar información sobre lo ocurrido, además de relevar la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en la zona que pudieran haber registrado imágenes del robo.
También dispuso el secuestro de las imágenes de interés y la realización de los peritajes criminalísticos de rigor por parte de agentes especializados del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).
La causa quedó provisoriamente calificada como robo y continúa bajo investigación para determinar quiénes fueron los responsables del ingreso al comercio y de la sustracción del dinero y el teléfono celular.

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