Al partido, Colón lo definió con un buen primer tiempo y una enorme eficacia. Marcioni fue una de las figuras destacadas pero el ingreso de Lago (que llegó a la quinta amarilla y no jugará ante All Boys) fue determinante. Hizo dos goles y el primero de su cosecha fue de una notable jerarquía.
Planteaba dudas Colón. Jugadores sancionados, lesionados, otros que aparecieron en el equipo después de mucho tiempo sin jugar, una defensa absolutamente improvisada y, como si todo esto fuera poco, Rasmussen lesionado en el calentamiento precompetitivo (a pesar de que no llegó bien al partido, aunque igualmente la idea era que jugara). Un “combo” letal para las urgencias que tenía el equipo por volver a la senda del triunfo. Sin embargo, estuvo a la altura de las circunstancias en todo, sobre todo del medio hacia adelante.

Hubo, como si todo esto fuera poco, dos imponderables más en el primer tiempo: dos ventanas de cambio que se tuvieron que utilizar por otros dos lesionados (Franco García y Budiño). Y como dice el dicho, “no hay mal que por bien no venga”, porque se fue Franco García y entró Lago. Iban 32 minutos del primer tiempo. Desde ese momento, hasta el cierre del primer tiempo (menos de un cuarto de hora), Lago la “descosió”.
Colón lo ganaba 1 a 0 con el penal de Bonansea, después de un empujón en perjuicio de Marcioni, de gran primer tiempo también y segunda figura del equipo, detrás de Lago.
Y el ingreso de Lago fue fundamental para iniciar el camino de la goleada parcial. El segundo de Colón (primero de él) fue extraordinario. Enfrentó mano a mano al veterano López, “cuchareó” la pelota por encima de su cuerpo y marcó un verdadero golazo.
Fuente: El Litoral


