El caso de un limpia vidrios detenido por tomar productos de un negocio y no pagarlos interpela a la Justicia. Su abogado defensor considera que no se trató de un robo porque su cliente conoce al dueño del local y aseguró que no puede satisfacer necesidades básicas. “El Estado se olvida de él pero le exige que respete sus normas”, sostuvo.
La Justicia deberá determinar si un hombre indigente que se llevó tres paquetes de pañales y cuatro latas de leche maternizada de una farmacia cometió un robo por el que deberá cumplir una condena en la cárcel. Su abogado defensor planteó una paradoja al exigir su liberación: el acusado es un limpiavidrios que vive en una de las villas de la ciudad, tiene 3 hijos a cargo y no puede solventar la economía familiar. Además, según remarcó no sustrajo los productos sino que los tomó porque conoce al dueño del negocio. “No es un robo sino un caso de absoluta necesidad”, advirtió.
César Ceragioli es el abogado de un hombre de 29 años que hace 22 días que está preso tras llevarse tres paquetes de pañales y cuatro latas de leche maternizada de una farmacia ubicada en Córdoba y Avellaneda. Según trascendió, el hombre se acercó a la caja y dijo que mantenía con el titular del negocio un acuerdo por lo cual podía tomar estos productos y no pagarlos. Las empleadas del local no le creyeron y llamaron a la Policía. El joven quedó detenido y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) lo acusó de robo calificado por uso de arma blanca y pidió su detención preventiva por el plazo legal que se extiende hasta dos años. En contacto con Radiópolis, el letrado advirtió: “Podríamos hablar de hurto porque no hubo violencia ni estaba armado. Ni siquiera eso porque él solicitó la mercadería, conoce al dueño que a veces le ha dado la camioneta. Él trabaja a cien metros de la farmacia. Entonces, ¿fue un robo?”, cuestionó.
“Entiendo que gran parte de la sociedad se indigna y yo sé que no está bien robar, ni hurtar ni tomar prestado pero tenemos que entender que estamos transitando una etapa con pobreza e indigencia, que el Estado se olvida de estas personas pero después le pide que cumpla las normas”, señaló y agregó: “No hubo un robo sino que una persona en estado de absoluta necesidad que tiene hijos no puede comprarle la leche, le sucede hasta la gente con sueldo en blanco. No fue a robar drogas, sino que se llevó leche y se la dio a su mujer en la puerta de la farmacia”.
El abogado indicó que hoy buscará la liberación de su defendido. Mientras tanto, “las expectativas es que sea enmarcado como un hecho atípico” y de esta forma evitar el encierro. “La cárcel no cumple con la función de reinserción de ningún detenido, las condiciones son terroríficas. Lo único que va a pasar es que mi cliente va a dejar de ver a sus tres hijos y eso los va a perjudicar”, analizó.
“Este tipo de accionar no es el correcto pero trato de entender a los que no tienen las herramientas que los que conformamos la burguesía”, concluyó.
Con información de Rosario 3

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