La expresidenta sorprendió con el lanzamiento de su obra en la que hace referencia a distintos aspectos de la política argentina.
La ex presidente Cristina Kirchner sorprendió este martes con la presentaciónde su libro “Sinceramente”, un trabajo que la actual senadora define como: “Una mirada y una reflexión retrospectiva para desentrañar algunos hechos y capítulos de la historia reciente y cómo han impactado en la vida de los argentinos y en la mía también”.
El sitio “Me gusta leer” realizó un resumen con algunos de los temas y las frases más impactantes del libro, que podrá adquirirse desde el próximo 26 de abril.
Allí, por ejemplo, habla del presidente Mauricio Macri, a quien define como el “caos” y le cuestiona en duros términos su política: “Podría haber sido un capitalista exitoso, pero eligió ser carancho del sistema financiero”.
El día después
“Hubo una decisión mía de retirarme porque sentía que todo había sido muy vertiginoso, tal vez demasiado intenso. Necesitábamos todos descansar: yo de los argentinos y los argentinos de mí. Porque gobernar este país ¡mamita!”.
Sobre Mauricio Macri
Si alguien me pidiera que definiera a Mauricio Macri en una sola palabra, la única que se me ocurre es: caos. ¿Sí? Mauricio Macri es el caos y por eso creo firmemente que hay que volver a ordenar la Argentina”.
Predicción
“Néstor me lo dijo: ‘Te van a perseguir a vos y a tus hijos’. No fue altisonante. Estaba serio y cuando le pregunté: “¿Por qué decís eso?”, enseguida cambió de conversación. Fue en El Calafate. Lo que no puedo recordar es si fue durante la última semana que estuvimos juntos”.
Sobre su patrimonio
“Nunca llegamos pobres a ningún cargo en la función pública. Y menos a la Presidencia de la Nación”.
Su postulación
“Recuerdo cuando me dijo: “Puedo ir yo de vuelta y después vos”. “Ni loca”, le contesté. Porque si yo era candidata luego de dos mandatos consecutivos de Néstor, seguramente iban a decir: “Pone a su mujer porque no puede ser reelecto”.
Su enfrentamiento con Clarín
“Recuerdo un día que, ya finalizada la sobremesa, íbamos caminando hacia la salida del comedor y Magnetto me dijo: No pueden sacar la reforma, la gente no está de acuerdo, la calle no está de acuerdo, hay mucha crítica y opinión negativa. Entonces le contesté: “Ay, Héctor -no le decía Magnetto, le decía Héctor-. ¿La calle? ¿Me lo dice en serio? ¿Usted cree que la calle sabe qué estamos discutiendo en el Senado? La calle ni siquiera sabe lo que es el Consejo de la Magistratura, son ustedes los que no están de acuerdo, no la calle. Mire, pueden seguir sacando veinte mil editoriales y artículos en mi contra que voy a seguir opinando lo mismo y votando lo mismo?”.
El tironeo con la CGT
Cuando recuerdo los cinco paros generales que hicieron durante mi último mandato no puedo dejar de pensar que también hubo un fuerte componente de género. Digámoslo con todas las letras: la CGT es una confederación en la que no hay mujeres que conduzcan”.
Néstor y el Papa
“En el primer almuerzo, recuerdo que conversamos sobre Néstor y yo le dije: ¿Sabes qué creo que pasó entre ustedes, Jorge? Porque le digo Jorge cuando hablamos y no Su Santidad y él, obviamente, me dice Cristina”. En el fondo creo que la Argentina era un país demasiado chico para ustedes dos juntos”.
El amor
“El amor es tener ganas de estar con el otro. Para escucharlo, para hablar, para lo que sea. A mí me encantaba estar con él y a él conmigo. Siempre me decía: “De lo único que nunca me aburrí fue de vos”.
Vacaciones
“Néstor, con sus diarios a cuesta Clarín, La Nación, Página 12, Crónica, Ámbito Financiero, La Prensa, El Día de La Plata y todas las revistas que encontraba, se iba a una confitería y esperaba que yo volviera de hacer las compras tomando un café. Por supuesto, me producía y arreglaba como si fuera a una fiesta: sombrero, anteojos de sol, pareo, etcétera, etcétera, etcétera. Él iba de remera, zapatillas, medias, short de baño y llevaba una gorrita con visera para atrás. Uno de esos días estaba sentado en la mesa con la pila de diarios y revistas y se acercó una señora muy paqueta que le dijo: “¿Me da La Nación, por favor?”. Yo justo venía entrando y Néstor le dijo: “No, señora, no puedo, son de la patroncita que ahí viene”.
Fuente: Uno Santa Fe


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