Lo que hubo fue otro gol de Messi, el decimoctavo en Mundialesel quinto en este 2026. Un dominio tan extraordinario que ocurrió después de que otros de sus compañeros lo intentaran. Julián, Nico González, ninguno pudo. Sólo pudo Messi.

Resultó inevitable pensar en estos días de Messi, en la angustia que él mismo expresó después del partido con Argelia y en cómo vive este Mundial, con un compromiso conmovedor. Ni siquiera salió, se quedó todo el partido para mostrar que su físico todavía tiene la resistencia de siempre. Se entregó a un público que se emociona cada vez que aparece y que le rinde pleitesía. Si el 90 por ciento del estadio era argentino, el 80 tenía camisetas de Messi, incluso quienes no eran argentinos. Entregado a esa gente, el héroe otra vez lo hizo posible.

La Argentina avanza en Dallas con un rodeo de Messi
La Argentina avanza en Dallas con un rodeo de Messi

Fuente: Tiempo Argentino