Desde FATAP sostienen que Provincia reintegra el 68% del Boleto Educativo Gratuito en Santa Fe y el 100% en Rosario. Aseguran que esa diferencia afecta la calidad del servicio y presiona sobre la tarifa.
El sistema de transporte urbano de pasajeros en Santa Fe atraviesa un escenario de fuerte tensión económica y reabrió un histórico reclamo por la distribución de subsidios provinciales. Desde la Federación Argentina de Transporte de Pasajeros (FATAP) advirtieron que existe una marcada diferencia en el tratamiento que reciben la capital provincial y Rosario, situación que —según sostienen— condiciona la calidad del servicio y termina trasladando presión sobre el valor del boleto.
El planteo fue realizado por el presidente de FATAP y titular de Autobuses Santa Fe, Gerardo Ingaramo, quien cuestionó el esquema de compensaciones que aplica la Provincia sobre el Boleto Educativo Gratuito (BEG).
Según explicó, mientras en Rosario se reconoce el 100% del valor de la franquicia educativa, en Santa Fe las empresas reciben alrededor del 68%.
“Si esos fondos se proveyeran de la misma manera que a Rosario, tendríamos un servicio de mejor calidad, podríamos prever inversiones y quizás la tarifa no aumentaría”, sostuvo.
La diferencia por el Boleto Educativo Gratuito
Ingaramo explicó que Autobuses Santa Fe transporta cerca de 1.800.000 pasajeros por mes y que aproximadamente 750.000 corresponden al sistema del Boleto Educativo Gratuito. En ese contexto, afirmó que la diferencia en el nivel de reintegro genera un impacto directo sobre la ecuación económica del sistema.
“Las empresas provinciales cobran el 50% del boleto educativo, nosotros en Santa Fe estamos alrededor del 68% y la Municipalidad de Rosario cobra el 100%. No entendemos por qué”, cuestionó en diálogo con Despacho Play.
Además, remarcó que el municipio santafesino realiza un esfuerzo para sostener el esquema tarifario mediante un aporte mensual cercano a los 300 millones de pesos, aunque indicó que Rosario dispone de fondos significativamente superiores para financiar su sistema.
Desde el sector empresario consideran que una distribución más equilibrada permitiría mejorar frecuencias, renovar unidades y reducir la necesidad de trasladar costos al usuario.
Costos en alza y empresas trabajando a pérdida
El dirigente también describió el delicado escenario financiero que atraviesa el transporte urbano y aseguró que durante los últimos dos meses las empresas operaron con pérdidas.
Detalló que el costo real de la tarifa técnica ronda actualmente los 2.400 pesos por pasajero y explicó que la estructura de gastos está compuesta principalmente por salarios, que representan el 50% del total; combustible, entre el 25% y el 27%; mantenimiento, cerca del 12%; y gastos fijos.
“Para pagar los últimos sueldos tuvimos que aportar fondos de empresas de Buenos Aires y recurrir a descubiertos bancarios porque no teníamos el dinero”, señaló.
A esto sumó el efecto del sistema SUBE, que genera un desfasaje de entre 45 y 60 días entre los aumentos tarifarios y el ingreso efectivo de esos recursos a las compañías.
También advirtió que existen costos que no cuentan con compensación estatal, como el traslado gratuito de personas con discapacidad y acompañantes, que representan cerca del 15% de los viajes mensuales y terminan impactando en el precio del boleto común.
“Necesitamos previsión para saber qué va a pasar mañana. Nosotros hacemos el esfuerzo de sostener el sistema, pero las decisiones tarifarias y políticas no dependen de las empresas”, concluyó.
Fuente: UNO Santa Fe


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