Una mujer de 51 años fue hallada sin vida en el dormitorio de una vivienda de barrio Sur, mientras que su expareja apareció ahorcada junto a una escalera. La Justicia investiga el episodio como un presunto femicidio seguido de suicidio y procura establecer qué ocurrió durante el encuentro.
Por Danilo Chiapello / El Litoral
Hay escenas que, por su crudeza, parecen detener el tiempo. Eso fue lo que ocurrió durante la mañana del sábado en una propiedad de barrio Sur, donde el ingreso de familiares y allegados terminó revelando un cuadro de extrema violencia.
Todo comenzó algunas horas antes, cuando María Itatí Yossen (51), acudió a una cita con su expareja, Fabio Firmapaz (50). Según los primeros datos incorporados a la investigación, el hombre la había convocado para las 7 de la mañana en una vivienda ubicada en 3 de Febrero 3383.
Después de ese encuentro, los mensajes enviados a la mujer quedaron sin respuesta. La falta de noticias encendió las alarmas entre sus allegadas, que comenzaron a preocuparse por su paradero.
Con el correr de las horas, algunas amigas y un hijo de la pareja resolvieron presentarse en el domicilio. Al ingresar, se encontraron con una situación devastadora: el hombre estaba suspendido de una escalera con una soga amarrada a su cuello, mientras que la mujer yacía sin vida sobre una cama, en el dormitorio de la planta alta.
El cuadro fue comunicado de inmediato a las autoridades. También se solicitó la intervención de una médica de turno para constatar las circunstancias del episodio.
Un silencio que encendió las alarmas
La reconstrucción preliminar ubica el comienzo de la secuencia en las primeras horas del sábado. La mujer había sido convocada por su expareja, quien la esperaba en el inmueble de barrio Sur.
No hubo, al menos en los primeros datos conocidos, una comunicación posterior que permitiera conocer qué había ocurrido puertas adentro. El silencio de la mujer fue lo que movilizó a sus amigas y a un hijo de ambos.
La preocupación terminó convirtiéndose en horror cuando ingresaron a la propiedad y encontraron los dos cuerpos en distintos sectores de la planta alta.
La hipótesis de femicidio seguido de suicidio
El caso quedó bajo investigación judicial como un presunto femicidio seguido de suicidio. La hipótesis inicial apunta a que el hombre habría asesinado a su expareja y luego se habría quitado la vida.
Sin embargo, será el trabajo de los investigadores, junto con las pericias correspondientes, el que deberá establecer la mecánica de las muertes y reconstruir con precisión lo sucedido dentro de la vivienda.

